Después del PARO, ahora la CGT busca que gobernadores y legisladores rechacen la «Ley Base»

Luego del fracaso de la medida de fuerza del 24, el titular de Camioneros no descartó llevar adelante una nueva medida de fuerza, que podría ser «un paro nacional o movilizaciones» como la realizada el 24 de enero pasado frente al Congreso.

En la CGT aún no se recuperan del golpe que significó que la movilización y el paro del 24 de enero no haya generado no solo repercusiones sino, mucho menos todavía, algún tipo de empatía con la población. Ahora, puertas adentro de la CGT, algunos critican al triunviro por haberse dejado llevar por intereses políticos que los llevaron a realizar una medida que algunos creen anticipada y desproporcionada.

El menos habituado a las críticas es el secretario adjunto de Camioneros y cotitular de la CGT, Pablo Moyano (uno de los hijos de Hugo Moyano, Secretario General de Camioneros), que salió a enfrentar las críticas internas y a los medios y tomó la posta como vocero de los principales dirigentes de la central obrera luego de que mantuvieran reuniones con gobernadores y senadores.

El objetivo es doble, salir del momento y la imagen de debilidad que dejaron luego del «Paro del 24» y buscar convencerlos para que rechacen en el Congreso nacional la llamada ley «Bases» y reiteró la posibilidad de llevar a cabo nuevas medidas de fuerza en contra del Gobierno si se «va incrementando la conflictividad social».

«Estamos abocados en ir a hablar con gobernadores, senadores y diputados, con los pocos a los que les queda dignidad, para rechazar» la Ley «Bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos», que tiene media sanción en general de la Cámara baja.

«Vamos a seguir insistiendo para que el Senado, una vez que la ley llegue desde Diputados, la rechace» dijo un combativo Pablo Moyano en una radio porteña.

En declaraciones a radio Splendid, Moyano indicó que la CGT se opone «fundamentalmente a las privatizaciones» de las empresas públicas y a la «fórmula jubilatoria» por la cual se aumentarían los haberes previsionales en el caso de ser votada favorablemente.

«Vamos a seguir insistiendo para que el Senado, una vez que la ley llegue desde Diputados, la rechace», expresó el hijo de Hugo Moyano que lo secunda en el gremio Camioneros.

Moyano, en tanto, comentó que la conducción de la CGT se reunió este lunes y no descartó llevar adelante una nueva medida de fuerza, que podría ser «un paro nacional o movilizaciones» como la realizada el 24 de enero pasado frente al Congreso.

El cotitular de la CGT mencionó que la central obrera podría tomar una decisión en tal sentido una vez que finalice el tratamiento de la ley «Bases» en el Congreso. «Esperaremos a ver cómo termina», dijo.

Por otra parte, Moyano alertó que «la conflictividad social se va incrementando» en el país porque «no hay» de parte del Gobierno «una política económica ni social para contener a aquellos millones de argentinos que no llegan a fin de mes».

«Este gobierno -consideró Moyano- está encerrado en su plan económico que, a la larga, va a estallar. Cuando el laburante no tenga (dinero) para solventar a su familia y en los barrios populares no haya alimentos, la gente va a salir a la calle», alertó.

Por último, el sindicalista rechazó la decisión tomada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, de hacerle pagar a las organizaciones gremiales y sociales que se movilizaron días atrás frente al Congreso los gastos del operativo policial, que según publicó en su cuenta personal de la red social X, asciende a 134.486.038 pesos.

La medida tomada por Bullrich, evaluó Moyano, «es parte de un show» por el cual procura «demostrar autoridad», y sostuvo: «Son provocadores profesionales. Viven en un mundo de fantasía que, lamentablemente, lo está sufriendo la gente».

Hasta el momento, el dirigente sindical Facundo Moyano, hermano de Pablo Moyano y otro de los hijos de Hugo Moyano, no salió a criticar a su hermano ni a responder ninguno de sus dichos.

Fuente: Radio Splendid