Desde Quilmes, Cristina Kirchner lanzó un fuerte mensaje a la interna del PJ

Cristina Fernández de Kirchner reapareció en Quilmes, por primera vez desde que Javier Milei se convirtió en presidente de la Nación, y en su discurso criticó con dureza la gestión actual al sostener que los argentinos «están siendo sometidos a un sacrificio inútil» y que «la gente se caga de hambre». Dejó también mensajes hacia la interna del PJ, se refirió a las tarifas y la Ley Bases.

«El pueblo argentino está siendo sometido a un inútil sacrificio», arrancó la expresidente en el inicio de su discurso en una dura crítica a la gestión de Milei. «No tenés superávit, no es cierto, mirá todo lo que debés. No tiene sustento», disparó sobre los resultados que presentó el actual mandatario en cadena nacional. Recordó que los gobiernos de Néstor Kirchner y uno de sus períodos también fueron de superávit.
Cristina, además, consideró que un Gobierno se legitima con la gestión. «Te puede votar el 60% de los votos, pero si después cuando sos gobierno la gente se caga de hambre, pierde el trabajo, aumenta la desocupación, no puede llegar a fin de mes, de qué sirve», lanzó.

En ese sentido, cargó contra uno de sus bastiones de gestión: «Creer que en la República Argentina el problema es el déficit fiscal es no entender a la Argentina, la economía y el mundo». En ese sentido, consideró que «el superávit no tiene sustento» y recalcó que “este gobierno, por más que el Presidente haga caritas y burlescas, no tiene plan de estabilización”.
Luego de compararlo con la administración de Carlos Menem, que se respaldó en el plan de convertibilidad y en el proceso de privatizaciones, subrayó que Milei «es muy dogmático y quiere acomodar la cabeza al sombrero». «La economía no es solamente una cuestión técnica, sino una cuestión profundamente política y social: los agentes económicos, los empresarios y la sociedad tiene que creer en esto para que tenga efectividad. Esto no lo tiene, solamente hay un plan de ajuste”, analizó.

«Más que anarcocapitalismo, parece anarcocolonialismo», dijo también respecto a que el foco del gobierno de Javier Milei está sobre el extractivismo de recursos naturales, pero sin industria. Advirtió que por delante viene mayor desempleo. «El gran drama que se avecina es el desempleo», dijo y pidió «un golpe de timón».
En lo que pareció una crítica a la gestión de Alberto Fernández dijo que «a nosotros en 2019 no nos votaron por los modales, nos votaron porque en 2015 vivían mejor». «No me jodan con los modales, al lado de este (por Milei) soy la Condesa de Chikoff», disparó. Asimismo, pidió a los dirigentes del PJ «dejar de discutir pelotudeces» y ocuparse de debatir «los problemas de la gente», además de evitar las peleas entre sí. «No podemos salir a la bartola o ir a los canales de TV a putear a un compañero», lanzó.

En otro pasaje del discurso consideró que debe rediscutirse la matriz energética del país, y abordar seriamente la cuestión tarifarias, así como también la impositiva. Al respecto, cuestionó los cambios que se plantean en ambos sentidos en la Ley Bases que el Gobierno envió al Congreso.

También hubo un apartado para empresario de la salud y ex titular de la Unión Argentina de Salud (UAS), la cámara que agrupa a las firmas de medicina prepaga, Claudio Belocopitt. «¿Cómo que te fundís? Si no dejas de comprar de todo y no te fundís nunca»

Cristina se refirió al enfrentamiento actual que tiene el gobierno de Javier Milei con las empresas del sector, y que derivó en que más de 20 empresas hayan sido acusadas en un expediente administrativo de haber cartelizado los precios de sus cuotas, por lo que ya la Secretaría de Comercio e industria dispuso una medida de retrotraer los aumentos. Tras la escalada del conflicto, Belocopitt decidió renunciar a la presidente de la UAS.

«¿Qué pasó con las prepagas, que tuvo que ir para tras y no resolvió nada? Por qué lo que debió hacer es dejar sin efecto el decreto y poder regular el precio, una capacidad que establecimos nosotros en el 2011. Las prepagas tienen que ser sometidas a la Ley de Seguros», opinó Cristina.

Entonces, sin mencionarlo por su nombre, emitió una dura crítica a Belocopitt: «Dicen que se funden y el que hace poco era presidente de la cámara de las prepagas no deja de comprar de todo. ¿Cómo que te fundís? Si no te fundís nunca, es mentira eso», arremetió.

La exmandataria aclaró que «eso no convierte en mala gente a los empresarios, pero cuando uno es empresario lo único que le importa es la rentabilidad, nadie puede pedirle sensibilidad social. Pero no es que son insensibles, son empresarios, el que debe regular en la política».