Desaprobación mayoritaria, cambio de gobierno y derrota en ballotage: el triple golpe que revela Estudio de la UBA

Un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Universidad de Buenos Aires reveló que el gobierno de Javier Milei atraviesa el escenario más desafiante desde el inicio de la serie de monitoreo, con una desaprobación que alcanza niveles mayoritarios y un deterioro extendido de las evaluaciones sobre la situación económica, política y social del país. La ola de junio marca un punto de inflexión al converger tres fenómenos inéditos: una mayoría desaprueba la gestión, una mayoría que expresa preferencia por un cambio de gobierno en 2027 y una simulación de ballotage en la que el mandatario aparece por detrás de un candidato opositor. Los investigadores advierten que la relevancia política de estos datos no reside únicamente en el malestar presente, sino en la aparición de una mayoría potencialmente disponible para una alternancia, un fenómeno de mayor alcance político y electoral.

El estudio señala que el deterioro observado excede la dimensión estrictamente económica, ya que durante gran parte de los primeros años de gestión el apoyo al oficialismo se sostuvo en la expectativa de estabilización y en la fuerte identidad política construida alrededor de las ideas de renovación y honestidad. Los resultados actuales sugieren que parte de la erosión se está desplazando desde la evaluación de resultados hacia la evaluación de atributos identitarios, y en ese contexto la centralidad pública que adquirió el caso Adorni resulta especialmente significativa. La controversia impacta sobre uno de los principales activos simbólicos del proyecto libertario: la promesa de representar una forma diferente de hacer política, y cuando un gobierno comienza a ser evaluado negativamente en aquellos atributos que constituyeron el núcleo de su legitimidad original, el desgaste adquiere una profundidad distinta a la que generan las dificultades económicas.

Los datos muestran que el principal problema actual del oficialismo no parece ser la consolidación de una alternativa opositora claramente dominante, sino la creciente disposición de sectores del electorado a abandonar su apoyo al gobierno. La oposición continúa exhibiendo una oferta fragmentada entre distintas identidades políticas y liderazgos, pero esa fragmentación no impide que emerja una mayoría crítica hacia el oficialismo. Los investigadores interpretan que los resultados reflejan más una pérdida relativa de capacidad de articulación del gobierno que una consolidación definitiva de un liderazgo opositor específico, y la ventaja obtenida por el gobernador Axel Kicillof en la simulación de ballotage debe leerse como expresión de un clima de opinión adverso para el oficialismo más que como evidencia de una hegemonía opositora consolidada.

Otro hallazgo relevante surge de la diferencia entre las evaluaciones del país y las evaluaciones de la situación personal y familiar. Mientras las percepciones sobre la realidad nacional son predominantemente negativas, las opiniones sobre la situación propia aparecen considerablemente más equilibradas, un patrón que suele observarse cuando los individuos consideran que pueden sostener sus circunstancias personales pero perciben que el país se dirige en una dirección equivocada. Se trata de una forma de pesimismo colectivo que históricamente ha tenido relevancia política porque desplaza el foco desde la experiencia económica inmediata hacia la evaluación del rumbo general de la sociedad, situaciones que suelen ser más complejas para los gobiernos que aquellas donde el malestar se limita exclusivamente a cuestiones materiales.

Los investigadores advierten que los resultados deben interpretarse con cautela, ya que toda encuesta captura opiniones en un momento específico pero también captura el clima de conversación dominante en el instante en que las personas responden. Las ideas que se respiran hoy en Argentina son muy diferentes a las que dominaban la conversación pública algunos meses atrás: durante gran parte de 2024 y 2025 el centro del debate estuvo puesto en la inflación, el ajuste fiscal y la estabilización económica, mientras que en las semanas previas al relevamiento la agenda pública estuvo fuertemente concentrada en el caso Adorni, las denuncias de corrupción y la discusión sobre la coherencia ética del gobierno. Este punto resulta especialmente relevante porque el tema de la corrupción impacta sobre uno de los principales pilares identitarios del proyecto libertario.

El estudio cita el concepto de “sesgo de accesibilidad” del psicólogo cognitivo y Premio Nobel de Economía Daniel Kahneman, según el cual las personas tienden a evaluar situaciones a partir de la información más disponible y presente en su mente al momento de responder. Si la conversación dominante en medios, redes sociales y ámbitos cotidianos gira alrededor de presuntos casos de corrupción, es razonable esperar que ese marco interpretativo influya sobre la forma en que los ciudadanos evalúan al gobierno. Los investigadores plantean la hipótesis de que se está observando no solamente un deterioro real de la imagen oficialista, sino también el efecto amplificador de una coyuntura particularmente desfavorable.

La investigación del OPSA describe lo que denomina una “burbuja ideológica negativa”, entendida como un momento en el que determinadas interpretaciones del escenario político adquieren una presencia tan dominante en el espacio público que terminan condicionando la percepción general de la realidad. Los resultados de junio constituyen un alerta temprano para el oficialismo, que deberá enfrentar el segundo semestre con un clima de opinión adverso y con la necesidad de recomponer su imagen y su capacidad de articulación política. La evolución de estos indicadores en los próximos meses será clave para determinar si el desgaste actual es un fenómeno coyuntural o el inicio de una tendencia más profunda.