Cúneo Libarona: «En estos días viajamos a Rosario, no digo el día a ver si me están esperando a los tiros»

El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, brindó detalles de las modificaciones que busca implementar el gobierno nacional a partir de la reforma del Código Procesal Penal y adelantó que vendrá a Rosario junto a un equipo de trabajo para «estudiar la problemática» que atraviesa. En ese contexto se permitió bromear y soltó una frase que generó revuelo: «En estos días viajamos con un equipo a Rosario, no digo el día a ver si me están esperando a los tiros».

«Nos vamos a instalar. Vamos a estudiar su problemática, cada lugar tiene una poblemática distinta», agregó este martes en una conferencia de prensa realizada en Buenos Aires.

El funcionario señaló que pretende “una transformación absoluta de la Justicia” y sostuvo que se enfocan en Rosario, ciudad para la que se acordó diferir la implementación del nuevo sistema para que comience a regir desde el 6 de mayo, debido a la situación “de emergencia, el clamor popular y el llamado de los propios –algunos, dijo– jueces”.

Cúneo Libarona también hizo referencia a la problemática de las vacantes a cubrir en las jurisdicciones, por ejemplo, de Rosario y Mendoza: “Hoy siguen trabajando así, pero con el Código nuevo habría que llenarlas porque las vacantes atentan contra la eficacia. No me puedo quedar esperando a la mejora económica, vamos a seguir con lo que hay. También hay jueces que son reacios a lo nuevo, pero todo lo vamos a ir solucionando”.

El anuncio, que el ministro calificó como un «momento histórico en la Argentina», busca constituir un ordenamiento en todo el país similar al que ya se implementa en Jujuy y Salta y consideró que es «idóneo” por “eficacia, pluralidad, transparencia, publicidad, participación de partes y no tanto papeleo ni tiempo».

En cuanto a la implementación en el orden federal, el funcionario del gobierno nacional precisó que se enfocaron en Rosario “con celeridad debido a la situación de emergencia, crisis, clamor popular y el llamado de los propios jueces para actuar”.

“Milei me lo pidió muchas veces. Es división de poderes, independencia, eficacia. Estas reformas que estamos emprendiendo tienden a que tengamos una Justicia eficiente y rápida, que es lo que reclama la sociedad”, mencionó sobre la transformación perseguida.

En esa línea, aseguró que la propuesta recibió el apoyo total de la Corte Suprema, de los jueces y tribunales: “Nos tomamos la mano para llevar una transformación absoluta de la justicia”.

En un marco regulatorio similar al propuesto en la ley ómnibus que finalmente no se votó en el Congreso, mencionó que las modificaciones incluyen el juicio por jurados y la reforma del Código Penal.

“Es un momento histórico porque va a regir el sistema acusatorio en todo el país. Esto significa la presencia de un fiscal que investiga, la defensa y un juez imparcial, distinto, que ocupa las tareas imprescindibles jurisdiccionales”, sostuvo.

Al explicar el alcance de la reforma, el ministro apuntó que «si sos víctima de un delito, interviene un juez que puede delegar la causa en un fiscal o quedársela de forma selectiva. A partir de ahora, toda causa va al Ministerio Público que analiza si vale la pena investigar la causa o es insignificante; si se puede plantear un juicio abreviado o una conciliación».

«Al Tribunal Oral llegan los hechos de mafias y, con celeridad, se lleva a cabo el juicio», prometió.