Caputo se reunió con la cúpula de la UIA para abordar la reforma laboral y la competitividad industrial

El ministro de Economía, Luis Caputo, calificó como “excelente” el encuentro que mantuvo con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), encabezada por su presidente Martín Rappallini. Durante la reunión, se abordaron los puntos centrales de la reforma laboral recientemente aprobada y las medidas para mejorar la competitividad del sector fabril.

Caputo detalló que la agenda incluyó el análisis del Fondo de Asistencia Laboral, las medidas para reducir los costos derivados de la litigiosidad laboral y el nuevo régimen de empleo que establece aportes patronales reducidos al dos por ciento durante los próximos cuatro años. También se discutió el Régimen de Incentivos para Medianas Empresas, conocido como RIMI.

El funcionario destacó que estos cambios, en conjunto con la reciente Ley de Inocencia Fiscal, resultan fundamentales para transitar hacia un nuevo modelo productivo. Según su visión, el objetivo es que prevalezca la creación de empleo, la mejora de los salarios y una mayor apertura de la economía al comercio internacional.

Durante el diálogo con los industriales, Caputo subrayó la necesidad de reducir la carga impositiva, especialmente en provincias y municipios, para hacer más competitivas a las industrias nacionales. Aseguró que existe una “gran relación” con la UIA y que continuarán trabajando juntos para que la población acceda a mejores productos y precios.

El encuentro se produce en un contexto de fuerte retroceso de la actividad manufacturera y de tensiones dentro del sector empresarial. Según datos del Centro de Estudios de la UIA, la producción industrial cayó un 3,9 por ciento interanual en diciembre de 2025 y el uso de la capacidad instalada se mantiene en niveles comparables a los registrados durante la pandemia.

Rappallini estuvo acompañado en la reunión por Rodrigo Pérez Graziano y Eduardo Nougués, en representación de la central fabril. Desde la entidad presentaron propuestas concretas para reactivar la economía, con énfasis en estimular el crédito al consumo, aliviar la carga fiscal y generar incentivos para los sectores más golpeados por la apertura comercial.

Entre las medidas sugeridas por la UIA figuran mecanismos de financiamiento similares al programa Ahora 12 para incentivar la demanda interna, así como estímulos específicos para la construcción y otras ramas con efecto multiplicador en la economía. El sector textil, el calzado y la metalmecánica no automotriz son algunos de los rubros que atraviesan mayores dificultades.

El diálogo entre el gobierno y los industriales se mantiene abierto en busca de respuestas a la crisis del sector fabril. La implementación de la reforma laboral y las medidas complementarias anunciadas por Caputo serán clave en los próximos meses para evaluar el impacto real sobre la producción, el empleo y la competitividad de las empresas argentinas.