Caputo afirmó que el programa económico es el camino para terminar con la inflación

El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, sostuvo que el programa económico del Gobierno “es el camino para terminar con la inflación“. La declaración se produjo en el contexto de la difusión de los últimos índices de precios por parte del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que mostraron una desaceleración en la inflación mayorista.

A través de sus redes sociales, Caputo explicó los factores detrás de la inflación más baja registrada desde 2017. El funcionario destacó que “este resultado, que contrasta con el 276,4% de variación en el IPIM en 2023, fue posible por la combinación de superávit fiscal, control estricto de la cantidad de dinero, recapitalización del Banco Central y las distintas medidas de desregulación”.

El ministro agregó que estas políticas de facilitación del comercio “han permitido reducir costos innecesarios para el sector privado”. Bajo su perspectiva, este conjunto de medidas conforma el camino para “terminar de una vez por todas con la inflación” en la Argentina.

Los datos oficiales del INDEC revelaron que el índice de precios internos al por mayor (IPIM) cerró 2025 con una suba del 26,2%, representando el número más bajo en ocho años. Para tener una comparación, durante 2017 este indicador había culminado con un 18,8%.

En el desglose mensual, diciembre mostró una aceleración al registrar un 2,4% en la inflación mayorista. A pesar de esta variación mensual, el resultado anual marcó una significativa desaceleración respecto a los niveles extremadamente altos del año anterior.

La afirmación de Caputo se enmarca en la estrategia comunicacional del Gobierno para destacar los logros en materia de estabilización de precios, uno de los objetivos centrales de la gestión económica. El ministro busca transmitir confianza en que las políticas implementadas están dando resultados concretos en el control inflacionario.

El anuncio se produce en un momento donde el Gobierno necesita consolidar los avances antiinflacionarios mientras enfrenta otros desafíos económicos, como la negociación de deuda y la reactivación productiva. La baja en la inflación mayorista es presentada como un indicador precursor de una futura desaceleración en los precios al consumidor.