Argentina y Estados Unidos firmaron un amplio acuerdo comercial y de inversiones

El Gobierno argentino, a través del canciller Pablo Quirno, anunció la firma de un nuevo acuerdo de comercio e inversión con Estados Unidos, concretado este jueves en Washington. El entendimiento busca profundizar la cooperación bilateral e impactar directamente en sectores estratégicos como la industria, el agro, la tecnología y la energía, en el marco de la relación entre las administraciones de Javier Milei y Donald Trump. Si bien no se ha dado a conocer la letra chica, si los lineamientos generales.

El acuerdo, presentado por la Casa Blanca como parte de una “alianza estratégica”, establece compromisos concretos para reconfigurar el vínculo económico. Uno de sus ejes centrales es la reducción de aranceles y la apertura recíproca de mercados para bienes clave. Argentina otorgará acceso preferencial a productos estadounidenses como medicamentos, maquinaria, tecnología y una amplia gama de bienes agrícolas.

A cambio, Estados Unidos eliminará aranceles sobre ciertos recursos naturales no disponibles en su territorio y sobre insumos para la industria farmacéutica. Ambos países también se comprometieron a mejorar el acceso bilateral para la carne vacuna, uno de los puntos más sensibles del intercambio agroindustrial.

El capítulo agrícola del acuerdo ocupa un lugar destacado. Argentina abrió su mercado al ganado bovino vivo estadounidense y se comprometió a permitir el ingreso de aves de corral en un plazo de un año. Además, simplificará los procesos de registro para diversos productos cárnicos y lácteos, y ambos gobiernos trabajarán para reducir barreras no arancelarias que afectan el comercio de alimentos.

En materia de propiedad intelectual, Argentina asumió el compromiso de reforzar la lucha contra la falsificación y la piratería, incluyendo el entorno digital. El acuerdo prevé una mayor armonización del régimen local con estándares internacionales, un aspecto considerado clave para atraer inversiones en sectores tecnológicos y farmacéuticos.

El entendimiento incluye disposiciones laborales y ambientales. Argentina adoptará una prohibición a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso y se comprometió a combatir la tala ilegal, además de promover una economía más eficiente en el uso de recursos, incluidos los minerales críticos.

Ambos países acordaron coordinar políticas de seguridad económica para enfrentar prácticas no mercantiles de terceros países, armonizando criterios en control de exportaciones y combate a la evasión arancelaria. Este punto refuerza el alineamiento político en un contexto global de tensiones comerciales.

Por último, el acuerdo abre oportunidades para facilitar el comercio de minerales críticos, estratégicos para la transición energética, y compromete a Argentina a revisar posibles distorsiones generadas por empresas estatales y subsidios industriales que puedan afectar la relación bilateral, un reclamo histórico de Washington.