ANDIS gate: la corrupción vuelve a la escena política en medio de la campaña y golpea al gobierno

En medio de la campaña electoral el caso de presunta corrupción en la Agencia de Discapacidad de la Nación (ANDIS) que involucra a Karina Milei y otros funcionarios del gobierno, la temática de corrupción vuelve a aparecer en la escena de las preocupaciones ciudadanas y la Argentina aparece con índices elevados sobre escasa transparencia.

Más allá del silencio de la Casa Rosada sobre el tema y la negativa de Martín Menem, Lule Menem y otros funcionarios de desvincular al gobierno del caso que destapó los audios de Diego Spagnuolo, la corrupción se presentará como uno de los ejes centrales del debate en la campaña electoral.

Según un relevamiento de Monitor Digital, los audios revelando supuestos entramados de corrupción en la administración nacional generó un clima digital abrumadoramente negativo en las redes sociales (94%). La conversación no se limitó al funcionario involucrado, sino que alcanzó de lleno a Javier Milei y su entorno más cercano: Karina Milei y Lule Menem.

La corrupción aparece como el significante central del debate, con fuerte eco en el plano político, social y judicial, lo que consolida este caso como uno de los mayores desafíos reputacionales del oficialismo desde su llegada al poder. Según el informe, los usuarios procesan el caso en clave de escándalo moral y ético, más que como un debate político-técnico. A la vez, se instala la idea de que el episodio expresa la “casta” libertaria, en contradicción con el discurso anticorrupción del Presidente.

Por otra parte, las últimas encuestas ya mostraban al tema “corrupción” como uno de los ejes que más había crecido como preocupación ciudadana en los sondeos de opinión.

Por caso, la última encuesta de Management & Fit mostró que en mayo de este año un 17% del electorado estaba preocupado por el tema corrupción y en agosto ello pasó al 21,7% del total de encuestados. eEl dato es significativo ya que expone mayor preocupación de los argentinos por la corrupción antes que por el aumento de tarifas (17%) y la inseguridad (17%).

A su vez, Argentina obtuvo 37 puntos sobre 100 posibles en el Índice de Percepción de la Corrupción 2024 que se realiza a nivel global y en el que los países que se acercan a 100 son los percibidos como menos corruptos y se ubicó en el puesto 99 sobre 180 países, por debajo del promedio mundial.

Según el último informe presentado por Transparencia Internacional, el primero que incluye al Gobierno de Javier Milei, Argentina quedó por debajo del promedio mundial que es 43 puntos, mientras que tuvo el mismo puntaje que el año anterior (cuando se midió la percepción de corrupción durante el mandato de Alberto Fernández) y retrocedió un puesto en el ranking total respecto de 2023.

La Argentina registró su peor marca en 2015 (último año de la gestión de Cristina Kirchner), cuando obtuvo 32 puntos, mientras que en el escrito de 2024 registra peor índice que Cuba y Ghana en un ranking que, a nivel global, está liderado por Dinamarca, con 90 puntos, seguido por Finlandia con 88.

Desde el caso LIBRA que el tema corrupción viene castigando a la imagen del gobierno y de Milei. La percepción negativa llegó a 55,4% muy cerca del pico máximo registrado a comienzos de año con el caso Libra (57,5%). La imagen positiva se ubicó en torno al 41%, cifra que también se aproxima al pico más bajo, aunque sigue siendo elevada en términos comparativos.

Distintos factores explican este comportamiento según la consultora que dirige Lucas Romero, entre ellos problemas de gestión (caso fentanilo), con la economía (ruido en el dólar y las tasas), tensiones políticas (cierre de listas con heridos), golpes legislativos (insistencia en la ley de discapacidad) y “casos peligrosamente problemáticos como las sospechas de corrupción en la compra de medicamentos”.