Amnesty International denuncia escalada de agresiones al periodismo por parte del Presidente

Amnesty International ha registrado un nuevo ataque del presidente de la Nación contra el periodismo, sumándose a la treintena de agresiones contabilizadas hasta la fecha. En esta ocasión, las víctimas fueron María O’Donnell, Andy Kusnetzoff, Matías Martin y Sofi Martínez, quienes se encontraban en Estados Unidos cubriendo la Copa América para Urbana Play, la radio en la que trabajan.

Según lo relatado por la periodista María O’Donnell en su programa, el presidente ha empleado la táctica conocida como «asesinato de reputación» (character assassination en inglés) para descalificar a aquellos periodistas que considera “subjetivos”. Este tipo de ataques no solo busca desprestigiar a los profesionales de la comunicación, sino también generar un ambiente de autocensura, donde los periodistas piensen dos veces antes de relevar información crítica o contraria a las políticas del gobierno.

Desde Amnesty International se resalta la importancia de una prensa independiente y crítica como un elemento fundamental para la vigencia de las libertades en un estado de derecho. Los ataques a periodistas por parte de funcionarios de gobierno, incluyendo al presidente, tienen el claro objetivo de intimidar y silenciar las voces críticas, debilitando así la democracia y el derecho a la información.

El informe de Amnesty International revela que, además de los insultos y la violencia verbal, ha habido denuncias formales contra periodistas realizadas por funcionarios de alto rango. Estos ataques han incluido intentos de desprestigiar a los medios de comunicación a través de redes sociales y discursos públicos, con el fin de socavar la confianza del público en la prensa.

El documento destaca casos emblemáticos como el del periodista Daniel Santoro, quien fue acusado sin pruebas concretas y sometido a una campaña de desprestigio. También menciona la violencia física sufrida por los trabajadores de prensa durante las coberturas de protestas sociales y la falta de respuesta adecuada por parte del gobierno para proteger a los periodistas.

Amnesty International hace un llamado urgente a las autoridades para que cesen estos ataques y se comprometan a garantizar la seguridad y libertad de los periodistas. Resalta que una prensa libre y sin restricciones es esencial para la democracia y el respeto a los derechos humanos.