Allanaron a un funcionario kirchnerista por vínculo con un ex policía imputado por espiar jueces

A 13 días del balotaje, allanaron a un funcionario kirchnerista por haber mantenido conversaciones con el ex policía, Ariel Zanchetta, imputado y preso por espionaje ilegal a jueces y miembros de la Corte Suprema. Se trata de Néstor Fabián “Conu” Rodríguez, actual Subdirector General de Servicio Al Contribuyente de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y ex subsecretario de Coordinación de Medios del gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.

La Gendarmería estuvo a cargo del allanamiento a la oficina y casa del funcionario oficialista, proceso impulsado por el fiscal Gerardo Pollicita y autorizado por el juez Marcelo Martínez De Giorgi. La decisión se tomó luego de que se descubrieran chats del 9 de octubre de 2022 entre el ex oficial de las fuerzas de seguridad y el integrante de La Cámpora en los que apuntaban contra la ministra de Desarrollo Social Victoria Tolosa Paz, según indica Infobae.com.

Durante el allanamiento, se lograron secuestrar computadoras y documentos que podrían ser analizados en el marco de la investigación por espionaje ilegal a miembros del Poder Judicial. Sin embargo, no se pudo incautar el celular personal del funcionario dado que no se encontraba presente en su lugar de trabajo o su domicilio cuando Gendarmería arribó.

Rodríguez no es el único referente del kirchnerismo con el que ha mantenido conversaciones Zanchetta. Según revelan los chats del celular del ex policía imputado, el diputado oficialista Rodolfo Tailhade habría recibido de su parte los nombres de los participantes del viaje a Lago Escondido, un reporte contra la dirigente de la Coalición Cívica, Elisa “Lilita” Carrió, e información sobre el senador de Propuesta Republicana (PRO) Luis Juez.

Dados los recientes hallazgos, el fiscal Pollicita solicitó una nueva indagatoria para Zanchetta, imputado por haber violado la ley de inteligencia entre 2016 y 2023, año en que fue arrestado por haber buscado información del juez de Casación Mariano Borinsky en la base Sudamericana Data el mismo día en que su teléfono resultó hackeado. Precisamente este último hecho ─junto al hackeo del dispositivo móvil de su par Gustavo Hornos y Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso, los letrados que llevaban adelante un juicio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner─ fue una de las causas por las que se decidió abrir una investigación por espionaje ilegal contra múltiples magistrados.

En este marco, inicialmente se detuvo a Ezequiel Núñes Pinheiro, quien había sido contactado por un tercero cuya identidad se desconoce para hackear los celulares de tales jueces, además del diputado de Juntos por el Cambio Diego Santilli, y el ex jefe de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro. La información obtenida del teléfono de este último funcionario del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta permitió exponer el encuentro en Lago Escondido y constituyó un pilar fundamental para que el oficialismo instalara en la agenda legislativa el juicio político a la Corte Suprema.

Miembros de esta institución también vieron violada su privacidad: Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti habían sido investigados por Zanchetta, al igual que los jueces Gustavo Hornos, Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Ernesto Kreplak y el colaborador de Rosatti, Silvio Robles. A partir de esta investigación, se logró descubrir también la recolección de datos, incluso mediante fuentes clandestinas, sobre políticos opositores y sus allegados. Tal información incluye, pero no se limita a opiniones políticas y religiosas, relaciones íntimas, fotografías, patrimonio dentro y fuera del país y antecedentes penales.

En este sentido, y según señaló Infobae, el fiscal Pollicita considera que existen pruebas suficientes para determinar que el ex policía “obtuvo y reunió grandes volúmenes de información y datos sobre miles de personas, a través de múltiples y variados medios, incluyendo el acceso ilegítimo a bases de datos, la filmación subrepticia de ‘objetivos’ (a pedido de terceras partes) mediante ‘cámaras ocultas’ y la obtención de información a través de ‘informantes’ o de ‘medios propios y auscultaciones practicadas de fuentes confiables”.

Con información de elDiarioAR