Agosto caliente: cierre de alianzas electorales, vetos de Milei en el Congreso y protestas en la calle

En la primera semana de agosto la política argentina se recalienta. Tras el receso invernal se vienen unos días movidos en el Congreso, la Casa Rosada y la calle con definiciones clave tanto para el oficialismo como para la oposición. Por lo pronto, en el Parlamento se abordarán los vetos presidenciales a leyes de peso, el tratamiento de proyectos necesarios para las provincias, una definición de cierre de alianzas electorales para las elecciones de octubre y las protestas callejeras de oposición, sindicatos y jubilados en puerta.

El Gobierno Nacional ensayó una especie de argumento para justificar la decisión del presidente Javier Milei de vetar los tres proyectos de ley que implicaban un aumento a las jubilaciones, reinstaurara la moratoria previsional y declarara la emergencia en discapacidad.  “No hay plata”, sintetizaron a través de un breve comunicado en el que hacen un llamado a “parte del arco político” a que respalde la decisión del Ejecutivo en el Congreso de la Nación.

Así, se lanzó la batalla que se dará desde el miércoles en la Cámara de Diputados. Allí la oposición tiene previsto convocar a sesiones especiales no sólo para rechazar los vetos de Milei. También se buscará atender el incremento de fondos para universidades y dos leyes clave para los gobernadores: el reparto por coparticipación de los ATN y la reforma al impuesto de combustibles líquidos.

La oposición necesita un número complicado de los dos tercios de los presentes para rechazar los vetos presidenciales al aumento de jubilados y fondos para discapacidad. El oficialismo se muestra más confiado con llegar a 87 escaños para defender la medida de Milei.  

También en el Congreso se buscará tratar cinco decretos firmados por el Presidente que desregularon organismos como el INTA, el INTI, los organismos de cultura, el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), Vialidad y la Marina Mercante. “Estas dos semanas hubo una suerte de receso, pero ahora vienen con todo. Están aprovechando el contexto electoral”, afirmó un diputado libertario.

En paralelo a todo esto se viene este jueves el cierre de frentes para la primera contienda nacional en octubre. Será entonces esta semana una muestra de reacomodamientos político y alianzas a la carta, espacios emergentes y 24 elecciones legislativas por definirse.

Ante este complicado panorala La Libertad Avanza (LLA) se jugará la gobernabilidad del segundo tramo de gestión y el peronismo apuesta a la unidad.

En el oficialismo hay estado de alerta ante el armado del frente electoral cerrado por los gobernadores Ignacio Torres, Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz) que firmaron “el grito federal” para competir en scrum. Un hecho político de trascendencia que tendrá impacto en la campaña nacional.

Entre tanto, LLA cierra alianzas firmes con el PRO en la provincia de Buenos Aires, y no logra cerrar un acuerdo en la Capital Federal y Entre Ríos.

A todo este panorama de cierre de alianzas electorales se le sumará la calle. Mientras que los jubilados y la izquierda se preparan para una masiva marcha frente al Congreso este miércoles con la idea de resistir a los vetos presidenciales, los sindicatos se movilizarán el jueves 7 a San Cayetano.

A la vez, agrupaciones que nuclean a las personas con discapacidad y bregan por sus derechos se movilizarán este martes hacia el Congreso de la Nación, en contra del veto a la Ley de Emergencia en el sector.

La concentración está planificada para las 11.30hs, en la Plaza de los dos Congresos y, también, en todas las plazas centrales del interior país; paralelamente, se suspenderán las actividades relacionadas al área de Discapacidad por la “gravedad de la crisis” que está atravesando.

En el gobierno están en alerta. El Ministerio de Seguridad que lidera Patricia Bullrich prepara un mega operativo para aumentar el nivel de uniformados en la calle y hay un estado de mucha expectativa. Todo indica que será una primera semana de agosto caldeada. Y la campaña electoral aún no empezó oficialmente.