El consumo masivo cayó 5,1% en marzo y acumuló una contracción del 3,1% en el primer trimestre

El consumo masivo registró una fuerte contracción del 5,1% durante el mes de marzo, manteniendo la tendencia a la baja observada en los dos primeros meses del año, según el informe elaborado por la consultora Scentia. Con esta nueva caída, el primer trimestre de 2025 cerró con un retroceso acumulado del 3,1%, un dato que enciende alarmas en el sector comercial y productivo.

El estudio de Scentia destacó que el precio promedio ponderado del sector tuvo una variación interanual del 20,4%, una cifra que se ubicó bastante por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el mismo periodo de comparación alcanzó el 32,6%. Esta brecha sugiere que los productos de consumo masivo ajustaron sus precios por debajo de la inflación general, probablemente para intentar sostener los niveles de demanda.

Al desagregar los datos por canales de venta, el panorama es mayoritariamente negativo. Los supermercados presentaron una baja del 7% en sus ventas, mientras que los mayoristas sufrieron una caída aún más pronunciada del 8,8%. Los autoservicios independientes retrocedieron un 5,1%, y los almacenes y kioscos registraron un descenso del 4,5%. Prácticamente todos los formatos tradicionales del comercio minorista se encuentran en terreno recesivo.

En contraste con esta tendencia general, dos canales mostraron comportamientos positivos. Las farmacias registraron un crecimiento marginal del 0,9%, mientras que el comercio electrónico se destacó con una suba del 34,3%, evidenciando un cambio sostenido en los hábitos de consumo de los argentinos hacia las plataformas digitales. El informe subraya que, mientras en los supermercados todas las canastas fueron negativas, el e-commerce mantuvo todos sus indicadores en terreno positivo.

El comportamiento interno por categorías refleja la misma disparidad: los canales tradicionales sufren el impacto de la recesión, mientras que las ventas por internet continúan expandiéndose a ritmo acelerado. Este fenómeno se explica en parte por la búsqueda de ofertas y comparación de precios que facilitan las plataformas digitales, así como por los cambios en los hábitos de consumo post-pandemia que se consolidaron con el tiempo.

El informe de Scentia concluye que esta coyuntura de contracción podría comenzar a revertirse en los próximos meses, siempre que la inflación retome el camino a la baja. La consultora sugiere que una desaceleración sostenida de los precios podría aliviar la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y estimular una recuperación del consumo masivo, aunque advierte que la tendencia dependerá también de la evolución del empleo y los salarios reales.

Los datos de marzo confirman que el consumo masivo continúa atravesando uno de sus momentos más complejos de los últimos años, golpeado por la recesión económica y la pérdida de ingresos de los hogares. La recuperación del sector aparece condicionada a una mejora en las condiciones macroeconómicas que todavía no se materializa, mientras los comerciantes esperan señales de reactivación que permitan sostener sus negocios.