Jorge Macri activó un protocolo escolar y advirtió que las amenazas son un delito, no una broma

El jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, encabezó una conferencia de prensa para detallar las medidas implementadas tras las amenazas de violencia registradas en algunos establecimientos educativos porteños. Acompañado por la ministra de Educación, Mercedes Miguel, y el fiscal general Martín López Zavaleta, Macri buscó llevar tranquilidad a las familias y a toda la comunidad educativa ante una situación que calificó como delicada.

El mandatario porteño fue contundente al señalar que generar una situación de miedo o pánico no es una broma pesada sino un delito con consecuencias. Sostuvo que no van a naturalizar que las amenazas de violencia alteren la vida y el ritmo escolar, y remarcó que la respuesta del Estado debe combinar seguridad, formación y reparación. Desde el primer momento, explicó, convocó a su equipo y se definieron líneas de acción conjuntas con el Ministerio Público Fiscal, el Ministerio Público Tutelar, la Policía de la Ciudad y el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

El Ministerio de Educación porteño activó el Protocolo de Actuación para la protección y el resguardo ante situaciones de vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes, vigente desde el año pasado. Ese protocolo establece cómo actuar frente a las amenazas en las escuelas y tiene como objetivo resguardar la integridad física y psicosocial de la comunidad educativa, garantizar el cumplimiento de la ley y promover intervenciones basadas en criterios de protección y cuidado colectivo.

Jorge Macri informó que en tres hechos concretos las amenazas derivaron en operativos policiales, incluso uno fuera de la Ciudad. En todos los casos, la Justicia sigue investigando los hechos y la responsabilidad de los alumnos y sus padres. El gobierno porteño, mientras tanto, intensificó las medidas de supervisión en todas las escuelas y reforzó el cuidado de la convivencia en el ámbito educativo.

El jefe de Gobierno también puso el foco en el rol de las familias y advirtió sobre el impacto de las redes sociales. Señaló que muchas de estas situaciones nacen en plataformas digitales como un espacio de reproducción y difusión de tendencias virales que convierten la violencia en contenido. Macri consideró irremplazable la conversación en casa y pidió volver a hablar, preguntar, escuchar e involucrarse en lo que les sucede a los chicos.

Además, subrayó la necesidad de acompañar a una generación expuesta a estímulos constantes, pantallas, presión por mostrarse y la lógica de la validación inmediata. Todo eso, afirmó, genera inseguridad personal, ansiedad, angustia y desconexión, por lo que el cuidado de la salud mental y socioemocional forma parte de la agenda educativa porteña. La ministra Mercedes Miguel agregó que detrás de cada chico que escribe una amenaza hay alguien que no dimensiona lo que hizo, y que las sanciones deben tener sentido educativo.

El fiscal general Martín López Zavaleta explicó que se implementó un esquema de coordinación inmediata con el Cuerpo de Investigaciones Judiciales y las fiscalías intervinientes. La identificación y eventual responsabilización de los autores permite avanzar en cada caso y cumple una función preventiva al desalentar la reiteración de estas conductas. Jorge Macri cerró con un mensaje de respaldo a la comunidad educativa y garantizó el compromiso de los tres poderes del Estado para cuidar la vida, la seguridad y la educación de los niños y adolescentes porteños.