Diputada de Mendieta criticó a Milei: “Mientras canta, la Patagonia se prende fuego”

La diputada nacional por el Frente de Izquierda, Mercedes de Mendieta, realizó una dura crítica al presidente Javier Milei, en el contexto de su reciente participación en eventos culturales en Mar del Plata. La legisladora cuestionó que el mandatario se dedique a actividades públicas festivas mientras la Patagonia enfrenta una grave crisis por los incendios forestales.

“Da mucha bronca. Hay pueblos enteros que están en riesgo y personas que lo pierden todo”, afirmó De Mendieta, señalando el contraste entre la agenda presidencial y la emergencia en el sur del país. Denunció que brigadistas agotados enfrentan los incendios con recursos insuficientes, sostenidos principalmente por la solidaridad social.

La dirigente de la Izquierda Socialista vinculó directamente la situación de los incendios con las políticas del Gobierno nacional. Acusó a la administración de Milei de aplicar “la motosierra” en el presupuesto para el manejo del fuego y de permitir cambios en el uso del suelo en territorios devastados, lo que calificó como un “saqueo de nuestros recursos”.

En sus declaraciones, De Mendieta también mencionó la intención oficial de modificar la Ley de Glaciares, un proyecto que, según ella, busca beneficiar nuevos negocios mineros para multinacionales. Junto a esto, criticó el crecimiento de los despidos y el avance de lo que denominó una “reforma laboral esclavista”, a la que prometió enfrentar en las calles.

La diputada se refirió específicamente al discurso que Milei pronunció en el evento “Derecha Fest”, donde dijo “se les viene la noche a los zurdos”. De Mendieta calificó esta frase como una amenaza “al mejor estilo fascista del siglo XX” y respondió que desde la izquierda se enfrentará a los “fachos con lucha y organización”.

Finalmente, anunció una serie de jornadas de movilización, incluyendo una concentración socioambiental el sábado 31 en el Obelisco para exigir presupuesto contra los incendios, una marcha antifascista el 7 de febrero y una movilización junto al sindicalismo combativo el 11 de febrero contra la reforma laboral. Además, exigió a la CGT y la CTA que convoquen un paro nacional y un plan de lucha.