Figueroa y Weretilneck acuerdan agenda legislativa conjunta para la Patagonia

Los gobernadores de Neuquén y Río Negro, Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck, respectivamente, sostuvieron un encuentro de trabajo con candidatos legislativos de ambas provincias para establecer una agenda parlamentaria coordinada. La reunión congregó a los principales referentes de La Neuquinidad y Juntos Defendemos Río Negro con miras a fortalecer la representación patagónica en el Congreso Nacional.

Durante el encuentro, Figueroa subrayó la importancia estratégica de la unión interprovincial al afirmar que “es muy importante que Río Negro y Neuquén trabajemos juntos”. Weretilneck, por su parte, caracterizó este acercamiento como “otro paso clave para consolidar una agenda norpatagónica fuerte” en el ámbito legislativo federal.

Por la fuerza política neuquina participaron Julieta Corroza, Juan Luis Ousset, Karina Maureira y Joaquín Perren. La representación rionegrina incluyó a Facundo López, Andrea Confini y Pablo Muena, completando una mesa de trabajo que abarcó a los principales candidatos a ambas cámaras del Parlamento.

Los mandatarios coincidieron en la necesidad de desarrollar estrategias legislativas coordinadas, con especial atención en los sectores energético, productivo y de desarrollo regional. El objetivo principal consiste en presentar una posición unificada que defienda los intereses específicos de la Patagonia Norte.

Uno de los temas centrales abordados fue el reclamo por una modificación sustancial del sistema de coparticipación federal de impuestos. Figueroa ilustró la situación de desventaja actual al revelar que “de cada 100 pesos que aportamos, nos vuelven apenas 51”, calificando a Neuquén como una de las provincias más perjudicadas por el esquema vigente.

El gobernador neuquino enfatizó que las regalías constituyen un derecho legítimo sobre recursos no renovables y no un privilegio. Cuestionó que la legislación actual ignore esta realidad tras décadas de aplicación, sosteniendo que “es hora de que eso cambie” en beneficio de las provincias productoras.

Weretilneck respaldó integralmente esta posición, destacando el modelo productivo común basado en energía, trabajo y desarrollo genuino. Subrayó que las decisiones tomadas desde el territorio, en contraposición a las originadas en escritorios porteños, producen resultados más favorables para las comunidades locales.

Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de construir una representación parlamentaria con identidad patagónica definida. Weretilneck sintetizó este concepto al afirmar que no acudirán a Buenos Aires “a obedecer órdenes, sino a defender lo que producimos”, reivindicando mayor peso decisorio para las provincias productoras en el concierto nacional.