El tribunal desestimó un nuevo planteo de los abogados de De Vido, quienes pidieron apartara los jueces Pablo Bertuzzi, Gabriela López Iñíguez y Néstor Costabel, y elevó la causa a la Cámara Federal de Casación para que, mediante sorteo, designe el tribunal que deberá entender en la presentación.

“La presentación debe traducirse como un mero acto dilatorio y no como se señaló, como un acto revelador de una actuación judicial que provocó un estado o sensación de parcialidad de su asistido en torno a la actuación de los suscriptos”, indicaron los jueces en el fallo que desestimó el pedido del actual diputado.

Y agregaron: “En el caso no se presenta ninguna de las causales enumeradas taxativamente por las disposiciones del artículo 55 del Código Procesal Penal de la Nación que habilitarían la inhibición o recusación de los suscriptos”.

E insistieron en que “se advierte sin esfuerzo que no existe margen alguno para siquiera imaginar en el marco de esta causa algún escenario procesal compatible con un supuesto temor objetivo de parcialidad en la actuación del Tribunal”.

Para el ex funcionario kirchnerista, no estaban dadas las garantías de “independencia e imparcialidad judicial, derivada de las presiones de inusitada relevancia política y mediática del caso”.

“La reiteración de ese patrón, la omisión de oír al imputado vaticinan que no habrá un juicio justo, que el Tribunal Oral está sometido a presiones que lo condicionan, que probablemente la proximidad de elecciones legislativas constituya un factor que mete la cola e impide el desarrollo de un proceso normal”, sostuvo la defensa del ex ministro de Planificación Federal en aquel planteo.

A su vez, Bertuzzi, López Iñíguez y Costabel habían rechazado semanas atrás el pedido de De Vido de ser juzgados en juicio por jurados.