En una semana en la que el precio de las tarifas de los servicios públicos, especialmente la de gas, monopolizó la discusión política, el diputado nacional Héctor Recalde consideró que la única opción es retrotraer a cero los aumentos autorizados por el Gobierno. Presidente del bloque opositor Frente para la Victoria-PJ, la siguiente es una síntesis del diálogo sostenido con INFORMEVIP, en las oficinas de ese bloque.

-¿Qué balance hace, como diputado opositor, del primer semestre del gobierno del presidente Macri?  

-Mire, este gobierno comenzó con una megadevaluación, que derivó en una súper inflación, a lo que hay que sumar el aumento de la importación de artículos prescindibles, que atentan contra la producción nacional. Además se provocó la caída del salario, más aún con el nuevo tarifazo.

-No lo considera muy halagüeño, entonces.

-¿Qué le parece? Dicen que no tuvieron más remedio, “por la pesada herencia”, pero en realidad lo hicieron para poder pagar a los buitres.

-Macri y sus ministros argumentan que no había opciones; que les dolió tomar medidas duras, pero que eran inevitables.

-¿Inevitable estrangular a las economías provinciales, poner en riesgo a las pymes? Ahora estamos en pleno clamor popular para que se frenen los aumentos de gas, pero también los de luz y agua. Son señales que hay que tener en cuenta. Mañana habrá una protesta, se dice con cacerolazos, aunque nosotros preferimos que sea a silbatazos.

-¿Por qué?

-Porque las cacerolas de teflón no nos representan.

-Más allá de la referencia a Ignacio Copani, el tema está lejos de resolverse.

-Está en manos de la Corte Suprema de Justicia, que tiene una decisión difícil por tomar y si lo hace en función de lo que solicita el Gobierno creo que sería una decisión errónea.

-¿Y cuál sería la decisión correcta?

-Tendría que estar a tono con lo que determinó la Cámara Federal de La Plata –retrotraer los aumentos-. Aplaudimos todo lo determinado en ese fallo.

-¿También poner como tope a los aumentos el de 400%, más allá de lo que se consuma?

-Estamos en contra de ese tope, claro.

-El Gobierno insiste en afirmar que lo que dispuso el ministro de Energía, Juan José Aranguren, es lo correcto.

-Que diga lo que quiera, pero lo cierto es que hay una incompatibilidad manifiesta, tratándose de un ministro que está en los dos lados del mostrador, que retiene utilidades de Shell, donde fue alto directivo por años. Es insostenible esa situación.

-¿Y cómo se remedia?

-Protestando, pero sin cacerolas.