Presentación

Mi nombre es Marcos Hilding Ohlsson y tengo 38 años. Soy concejal de Convocación por San Isidro desde el año 2009 ya que tuve dos mandatos. Soy economista, estudié en la Universidad Católica e hice un master en Suecia. Antes de dedicarme a la política trabajé siempre como consultor o analista de mercados en la macroeconomía. También soy profesor universitario en dos instituciones. Hoy estoy casado, con un hijo y vengo trabajando hace casi diez años para mejorar San Isidro, convencidos que el barrio tiene un potencial enorme y creo que la forma de hacerlo es con una involucración masiva de vecinos que desafían al poder de turno para poder demostrar que se puede gobernar de otra manera, con otra mirada, con mayor participación.

¿Cómo surgió la fuerza Convocación por San Isidro?

El partido se forma en el 2001, cuando se juntan muchos vecinos en una casa que han participado en alguna ONG o en agrupaciones barriales y deciden armar el partido vecinal diciendo ‘¿Cómo puede ser que en un partido como San Isidro este tanto tiempo la misma familia en el poder?’. Después, el partido se presenta en el 2003 y metemos un primer concejal en una alianza. Pero se renueva mucho el partido a partir del 2009 y ahí es cuando yo entro como concejal y empieza nuestro crecimiento los últimos años con boleta corta y venimos creciendo desde el 2011 en adelante. Ahí si se empezó a juntar mucha más gente joven y empezamos a tomar otro volumen.

Al ser un partido municipal aún, a nivel nacional, ¿con que fuerza política se sienten identificados?

Nosotros somos un partido que nos enfocamos en lo local. Justamente lo que nos diferencia es que estamos concentrados en San Isidro. Eso nos da mucha independencia, preocuparnos primero por lo que pasa acá a nivel local. A quienes les respondemos es a nuestros vecinos, a los afiliados, a la gente que participa y eso nos da una independencia absoluta y también nos da una mirada de poder decir “la prioridad es siempre lo nuestro”. Eso no quita que todos nosotros tengamos nuestra afinidad política, que hay cosas que nos gusten más o menos. Claramente nos sentimos mucho más cómodos con el gobierno actual que con el anterior, fuimos muy críticos del kirchnerismo. Pero dentro del partido encontras gente que viene con distintas tendencias, gente que voto distintos partidos. La última elección encontramos corte de boleta muy diversa que incluía todos los partidos, es verdad que hay una tendencia mucho mayor a Cambiemos, capaz el 80 por ciento de nuestros votos venían de Cambiemos pero el otro 20 por ciento desde gente que voto a la izquierda hasta distintas versiones del peronismo. Y dentro de la gente que participa es más o menos lo mismo, gente que capaz tiene más afinidad con el Gobierno Nacional pero también tenemos gente que participa activamente que capaz tiene más atracción por el otro, pero lo que nos une es una forma de trabajar en lo local.

¿Cuáles son los principales proyectos que tiene Convocación por San Isidro?

Si uno entra a nuestra página va a poder ver que hemos presentado más de 500 proyectos en los últimos ocho años y tratamos de agregar todos los temas importantes a nivel local. Tenemos desde una mirada de proyectos muy barriales como la renovación de una plaza, una esquina en particular o temas que afectan unas pocas manzanas a una mirada mucho más integral de cómo tiene que ser San Isidro. Nosotros el proyecto que más nos interesa es cambiar la forma en que se gobierna, con mucha más transparencia, rendición de cuentas, que el vecino pueda saber en qué se gasta cada centavo, cuando le sube los impuestos a donde va, que las licitaciones sean abiertas, que sepan cuantos empleados hay en cada oficina.

¿Hoy no existe a nivel municipal esa facilidad para el vecino?

No, está muy confuso y difícil de seguir. Un vecino quiere saber cuánto costo cada cosa que se hace y no lo puede encontrar. Entonces nosotros creemos que eso es muy importante para después sí hacer los cambios de fondo que necesita San Isidro y en eso capaz te puedo hablar de cuatro grandes temas que son los que más nos interesan. El primero es mejorar la seguridad del distrito, creemos que se puede hacer a nivel local. Creemos también que falta una mejor articulación con  los gobiernos provinciales y nacionales. Hay que hacer un trabajo de mirar desde la iluminación hasta la limpieza, desde una perspectiva de seguridad. Coordinar mejor lo que es el uso de información con las denuncias para poder ir resolviendo a nivel local como se puede trabajar en la seguridad. Creo que falta meterle mucha más cabeza a los recursos que se utilizan para combatir el delito de una forma más eficiente. Segundo tema que nos importa y que nos preocupa es el trabajo en las 16 villas que tenemos en el distrito. Nosotros creemos que hay que enfocarse en cada villa y urbanizar. Con urbanizar aclaro que es poner la infraestructura básica para que la gente pueda vivir en un barrio digno, que haya cloacas, veredas marcadas, calles, que puedan entrar los policías, bomberos o ambulancias. Eso es integrar las villas con el resto del barrio. Algunas de las villas en San Isidro parecen más guetos, parecen tierra de nadie y eso perjudica particularmente a la mayoría de los vecinos que viven adentro del barrio que son gente trabajadora, que se levantan temprano para ir a trabajar y capaz por la inseguridad o cuando llueve no pueden salir. Pero también afectan al resto del barrio porque puede ser un lugar donde se pueden juntar los pocos delincuentes que viven, entonces también es un tema que mejoraría el ambiente. Nuestra mirada es que en vez de cerrarlos y ponerles gendarmes afuera del barrio es integrarlos con el resto del barrio y creo que eso es una deuda pendiente que tenemos en San Isidro. No puede ser que estemos igual que hace 20 años y con muy poca integración. El tercer tema que marco, que es muy importante, es la cuestión de infraestructura, el muy mal estado de las calles y las veredas del municipio. Hoy caminar, incluso, por el centro comercial de San Isidro es difícil para una persona que tiene dificultad en la movilidad. También vemos las calles realmente en mal estado y eso tiene que ver porque solamente se invierte un dos o tres por ciento del presupuesto municipal en eso y por eso en el primer punto te hablaba de ser más eficientes, controlar mejor el gasto para poder destinar más a la infraestructura y no tanto gasto corriente en otras cosas que vemos que se despilfarran muchos recursos. Hay zonas como en Boulogne, atrás de la calle Malvinas, que realmente los autos no pueden transitar, está en muy mal estado, entonces creemos que eso es una deuda pendiente. Y el último punto, aparte de que hay otros más como el tema salud, es el tema de que hacemos con los residuos. San Isidro gasta una parte importante en el contrato de basura y se recicla muy poco. Entonces los residuos que tiramos se terminan enterrando en el CEAMSE y creo que es una oportunidad tomar esos recursos y aprovecharlos mucho mejor. Primero cuidas más el medio ambiente, generas un ingreso más para el municipio. Es también pensar en el futuro porque el CEAMSE en un momento va a colapsar, entonces tenemos que pensar en eso. Realmente creo que hay una demanda de los ciudadanos en San Isidro que tienen ganas de reciclar, que tienen ganas de ver que se hace con los residuos y creo que el municipio se está quedando muy atrás.

En ese punto y teniendo en cuenta que Cambiemos es promotor del cuidado del medio ambiente ¿no hay ninguna iniciativa del gobierno de Posse en esa materia?

Sí, hay algunas iniciativas, empezando por los tachos amarillos que son para las botellas y plásticos, que creo que son un buen avance y el buen indicador es que casi siempre están llenos y la gente lo hace bastante bien. Entonces creo que hubo un avance por ese lado, pero se puede ir por mucho más. Creo que falto una buena explicación, a muchos vecinos les puso los tachos y no sabían que tenían que hacer con ellos. Creo que falta mucho por articular por ese lado. Después hubo otro avance. Ahora hace poco pusieron un punto verde que es ahí sobre Unidad Nacional, que es un lugar que tiene varias entradas y vos podes poner los distintos residuos en cada entrada. Eso era algo que veníamos pidiendo y creemos que se puede replicar en la mayoría de las plazas del distrito que sabemos que es un lugar donde podes ir con todos tus materiales reciclables y separar ahí. Creo que se hizo tímidamente, que se hizo más por un tema de comunicación que por hacer un cambio de fondo. Vos ves en un momento un programa que se llamaba “San Isidro recicla” pero en la práctica nunca se implementó del todo, se pusieron los tachos amarillos pero quedan a medio camino. Entonces creo que tiene que ser más una decisión, incluso explicándole al vecino que si lo hacemos bien podemos reducir un poco de gasto y esa plata usarla para otra cosa, creo que eso sería un buen incentivo. Si se hace una buena campaña, que ya desde los colegios la están demandando, tendremos muy buenos resultados. Y también, de vuelta, es muy importante que la comunicación venga acompañada por los hechos, porque después los vecinos se quejan de que han tratado de separar residuos y después mandan todos juntos, entonces una vez que ves eso nunca más querés reciclar.

¿Crees que a partir de la elección del domingo pasado se va a dar un espacio mejor para poder debatir estos  y otros proyectos que tenga la oposición?

Sí… En realidad el Consejo Deliberante no cambio su composición, lamentablemente seguimos estando con doce del oficialismo y doce de la oposición. Igual, yo encuentro dentro del oficialismo algunos que sí quieren debatir y espero que el intendente escuche las urnas. San Isidro fue el distrito que hubo mayor corte de boleta de un oficialismo en todo el país. Entonces espero que lo tomen como una crítica y nuestro objetivo como oposición es que Posse haga su mejor mandato en los próximos años, que tome nuestras ideas, que trabajemos juntos, ver qué cosas se pueden mejorar. Tenemos siempre la esperanza de que lo haga y nosotros siempre acompañaremos las cosas que haga bien, obviamente controlando que las haga y como gasta la plata. La verdad que todavía nunca nos llamó. Yo el día de mañana si soy intendente voy a llamar a los principales referentes de la oposición para preguntarles que proyectos tienen, como podemos trabajar juntos, como pueden impulsar sus ideas. Sería un logro para él mismo decir ‘tomo un proyecto de la oposición y lo implemento’ y se muestra como generoso, pero hasta ahora no lo han hecho. Es más, los proyectos que hemos presentado nosotros no los toman y después van y los hacen a su manera. A nosotros nos encanta que lo hagan pero creo que sería un buen gesto sentarnos en la mesa y decir ‘bueno, la verdad que tuvieron esta idea, vamos a ver como la podemos hacer’. Eso te pone en un lugar como oposición de no solo proponer sino también ver como se implementa y creo que se pierde una oportunidad por no hacerlo.

¿Tienen pensado en 2019 presentarse como una fuerza que definitivamente le pueda competir al gobierno de Posse después de 35 años en el poder?

Sí. Parte de nuestro objetivo siempre ha sido cambiar el gobierno de San Isidro porque creo que el municipio da para más. Yo fui candidato a intendente en 2015 y pretendo serlo en 2019. Vengo trabajando hace diez años recorriendo los barrios, estudiando los temas y creo que estoy formado. Obviamente no tengo que ser yo, si hay algún otro candidato también lo acompañaría y formaría parte del equipo. Pero realmente creo que San Isidro da para mucho más y creemos que es bueno el recambio. Estar en el gobierno mucho tiempo no es bueno, te empezas a achanchar, te acomodas. Es muy difícil pedirle a alguien  que esta hace 30 años en el mismo puesto que innove, que cambie de proveedor, que abra un poco la cabeza y que compare con otras ciudades. Creo que nosotros podemos tomar las cosas que se han hecho bien y potenciarlas, traer ideas nuevas, mover un poco el piso y creo que eso sería muy positivo. Claramente nosotros trabajamos con ese proyecto, venimos trabajando elección a elección y vemos un acompañamiento muy bueno de los vecinos y la verdad que ya nos reclaman diciendo ‘vamos por la intendencia ahora’ y nosotros vamos a luchar ese espacio.

¿Cómo evaluarías el gobierno nacional?

Creo que ha hecho un montón de cosas positivas. Creo que en una mirada mía, como economista, agarro un país en una situación muy delicada y le falto explicar lo grave que estaba la situación. En algunos lugares donde hizo cambios más graduales hacían falta cambios más profundos. Yo sueño con que Argentina crezca siete u ocho por ciento todos los años y nos transformemos en un país desarrollado. Y para hacer eso realmente tenemos que hacer una reforma fiscal y laboral importante que son cambios difíciles a veces pero creo que son necesarios. Hoy tenemos casi cinco millones de personas trabajando en el mercado informal  y eso tiene que ver porque es muy costoso contratar a alguien. Y por más que no suene amigable creo que tenemos que encontrar una forma que sea más fácil para contratar, que quede más plata en el bolsillo del trabajador y no tanto en los gremios o en el estado. Creo que la reforma laboral que han hecho en Brasil es positiva y creo que la Argentina, en un mundo que es moderno donde realmente las tecnologías están desafiando las estructuras de las empresas, no tiene que quedarse con un sistema que funcionaba muy bien muchos años atrás. Espero que en ese sentido ahora el Gobierno tome algunas decisiones que no son tan fáciles pero creo que ayudaran a que la Argentina decididamente entre en un sendero de crecimiento alto. No podemos crecer con una inflación del 20 por ciento o seguir con este nivel de deuda, entonces son temas que son preocupantes. Si no achicamos el déficit, si no hacemos reformas, en el futuro vamos a tener un problema. Sé que son cosas políticamente difíciles de hacer pero creo que en este momento que han tenido un gran respaldo es un buen momento para hacer cosas que no son tan populares pero sí que son necesarias. Por eso pienso que han hecho unas reformas buenas y en otras siento que el gradualismo fue un poquito demasiado gradual y desde mi mirada me hubiese gustado un cambio más profundo. Pero creo que lo que ha hecho la Argentina en cuanto a la inserción al mundo, lo que ha hecho con el trato para el periodismo y con indicadores sociales ha sido muy positivo.

¿Y a Maria Eugenia Vidal como la evalúas?

Creo que ha hecho un muy buen trabajo, creo que es un gran paso el haberle puesto fin a las reelecciones indefinidas de los intendentes, es algo muy sano. En general, Maria Eugenia Vidal está haciendo una muy buena gobernación con algunos temas muy positivos como tratar de frenar las mafias que existen. Eso es un desafío que, obviamente, hoy tiene mucho trabajo por delante. También están haciendo cosas muy destacables en toda el área de obras públicas, en algunas zonas hay rutas del interior de la provincia que realmente está conectando ciudades. Acá en San Isidro también hemos sido beneficiados por obras de algunos túneles, que son obras necesarias. Entonces vemos cosas muy positivas pero también obviamente vemos que todavía falta mucho por hacer y creo que la provincia está en deuda. Acompañamos el pedido de que somos la provincia que más aporta en impuestos al gobierno nacional y la que menos recibe, entonces creo que es un debate que nos merecemos y creo que es medio injusto que siendo la provincia más rica es el lugar donde tenemos la mayor cantidad de pobres y creo en eso que hoy se está pidiendo. La educación creo que es una deuda pendiente y se nota mucho en la provincia que tenemos un sistema en el cual ha caído mucho la calidad de la escuela pública llevando a que muchos jóvenes se pasen a escuelas parroquiales o privadas. Entonces creo que está haciendo una buena gobernación pero que tiene un montón de temas para seguir renovando o reformando. Coincido con ella que hay que bajar el gasto político de lo que son las cámaras de diputados y senadores provinciales que son un gastadero de plata ineficiente y en ese sentido hay muchas peleas para seguir dando. Espero que siga en ese sentido porque hay mucho por mejorar en la provincia de Buenos Aires.

Y a nivel municipal ¿qué te parece la gestión de Posse?

Yo la gestión de Posse la veo mediocre. Mediocre quiere decir que teniendo unas posibilidades enormes nos conformamos con muy poco. Esto es como estar en el Barcelona y salir quintos o sextos. Y digo esto porque somos el municipio que tiene el presupuesto por persona más alto de la provincia de Buenos Aires, somos un municipio donde tenemos una población que paga muchos servicios privados, en el sentido de que el sesenta por ciento de los chicos van a colegios privados, setenta por ciento de las personas tienen un tipo de cobertura médica, sea obra social, prepaga o PAMI, tenés más de 600 garitas ya que mucha gente paga su seguridad y vemos un municipio un poco estancado. A veces comparamos con otros municipios del conurbano o del interior y decimos ‘San Isidro debería ser un modelo ejemplo en muchos sectores y no lo es’. De todas formas, sí tenemos áreas que funcionan bien. Si me pedís dos aspectos positivos de la gestión a nivel municipal, te puedo decir más, pero yo lo que destaco es un nivel de cobro de tasas altas y cierto orden fiscal que ha sido positivo, a pesar de que ahora tenemos una pequeña deuda. También es muy positivo lo que se ha hecho con la gente mayor, Puerto Libre y el trabajo que se hace con la juventud prolongada, que se da un espacio a los mayores que ha sido muy bueno. Y también valoro el trabajo que se hace en los campos de deportes. Hay cosas para mejorar como la competencia de alto rendimiento, se pueden hacer más torneos o más integración. Pero cuando vas a la pileta municipal del campo número uno decís ‘funciona mejor que las piletas privadas’, entonces ves que hay cosas que se hacen realmente bien. Es un espacio limpio, ordenado, la gente lo disfruta y creo que esas son cosas para destacar y seguir. También, para decir una más, creo que han mejorado y recuperado algunas plazas. Hace unos años era una crítica nuestra que las plazas venían abandonadas y ahora se pusieron algunos juegos o lugares para hacer deporte. Después de eso algunas se han abandonado un poco y creo que se podría mejorar un poco poniendo baños u otras cosas. Pero en general las plazas de San Isidro las vemos y están en buen estado, lo cual es positivo. Las críticas que puedo hacer van más que nada con las formas y es que todavía se sigue manejando como un varón del Conurbano, que se cree el dueño del municipio. Esto lo destaco en cómo se distribuye plata a la prensa o a los clubes. No es nada por regla sino todo por discreción y esto hace que mucha gente le deba favores al intendente. Entonces ONG o fundaciones que necesitaban un subsidio, depende de cómo lo piden se lo dan. Nosotros creemos que hay que cambiar eso. Creo que hacen ciertas cosas chapada a la antigua, con punteros, nosotros en la campaña sufrimos un montón el uso del estado para hacer política y eso es lo que realmente criticamos. Después sí vemos un deterioro que se ve plasmado en las veredas o las calles. Otra cosa que nos preocupa mucho es la integración de los barrios de emergencia, no puede ser que tengas lugares donde tengas zanjones llenos de agua, entonces creo que realmente hace falta una mirada sobre los barrios de emergencia en San Isidro. Y por último, hemos visto un deterioro muy grande en el sistema de salud. Hace diez años te lo hubiese destacado y ahora lo vemos deteriorado en la atención, faltan insumos, no hay tiempos y el trato es malo, entre otras cosas. Creemos que hace falta descentralizar más, mejorar el sistema en las salitas así no se llena tanto de gente el hospital central. Eso es algo que lo cuestionamos y vemos que se ha empeorado.

¿Cómo manejaron la campaña hasta las PASO? ¿Y cómo lo hicieron para octubre? ¿Esperaban en estos meses superar a Unidad Ciudadana?

La verdad es que nosotros fuera de la época electoral hacemos un trabajo muy de hormiga que es recorrer, tocar timbre, reuniones con vecinos. Ese trabajo lo hacemos siempre y lo llevamos a cabo durante la primera mitad del año. Y después de las PASO fue capaz un poco más de visibilidad, sumamos muchos vecinos que pusieron carteles en sus casas. Hasta las PASO teníamos sesenta vecinos con carteles en sus casas y después tuvimos 250. Además pusimos carteles grandes que ayuda a que la gente que te vio haciendo trabajo de hormiga te recuerde día a día. En cuanto a comunicación no cambiamos mucho, tampoco en las propuestas, pero si hicimos mucho más énfasis en el corte de boleta ya que tuvimos muchos votos anulados en las PASO. Explicamos con videos y folletos como hacerlo. Y si esperábamos superar a Unidad Ciudadana, la verdad es que fue parte de nuestro objetivo. Uno compite y trata de ganar siempre, pero cuando empezamos el año nos propusimos meter tres concejales y salir segundos. Esa era nuestra meta sabiendo lo que habíamos sacado en 2015, fue un buen desafío y terminamos ganando por mil votos, muy parejo. Pero para nosotros es muy meritorio porque dependemos del corte de boleta, no hubo ningún voto de arrastre. Hay gente que eligió, que se enfocó en lo local, entonces estamos muy satisfechos con eso. También lo que nos sirvió mucho que hicimos desde las PASO hasta octubre, fue pedirle a toda la gente que nos había votado que se sume a la campaña. Creo que parte del logro no fue por el trabajo nuestro sino de la gente que le decía a otra gente que nos vote contando nuestra historia, las propuestas y eso fue lo que nos ayudó a crecer. Pasar de 26.000 a 41.000 votos fue parte de ciudadanos que se involucraron. Porque no es que hubo grandes cambios en cuanto a las propuestas, sino fue más gente que decidió cortar boleta y eso fue por muchos de nuestros votantes que nos ayudaron.

¿Cómo toman ustedes este apoyo que recibieron de la gente?

Lo tomamos con mucha humildad y una gran responsabilidad. Si podes ver mi discurso del domingo a la noche (después de las elecciones) para todos los concejales que entran, fue decir ‘para, esto es una gran responsabilidad’. Particularmente por algo que conté recién, porque no es gente que dijo ‘voto una lista y no sé quién es el concejal’ sino que es gente que conscientemente dijo ‘voy a tomar la tijera, preparar la boleta e ir al cuarto oscuro’. Y mucha gente lo hizo y también tuvimos vecinos que nos ayudaron poniendo un cartel o fiscalizaron voluntariamente o fueron y repartieron boletas o le dijeron al vecino. Entonces yo siento un gran compromiso con esa gente que hizo algo activo para tratar de cambiar. Y es gente que lo hace porque piensa que puede vivir en un distrito más seguro, más amigable o que quiere saber en qué se gasta la plata. Entonces nosotros lo tomamos con una gran responsabilidad, con la idea de ser un partido abierto. Ahora es momento de ir a los barrios donde nos fue más flojo e invitar a los vecinos a participar. Nosotros a los concejales que entran lo que siempre hacemos es contar todo, nuestro sueldo, como votamos, incluso en temas calientes hacer encuestas con los vecinos, hacemos reuniones abiertas para explicar el presupuesto, contamos nuestras críticas. Por eso ahora que hay un aluvión de votos es cuando tenés que tener más responsabilidad, compromiso, que rendir más cuentas, dedicarle más tiempo a charlar con la gente. Sabemos que se viene un gran trabajo por delante y por suerte todos los concejales que entran son personas muy comprometidas. Casi todos están trabajando hace años en trabajos de territorio, de ir a tocar puertas, de ir a juntarse con representantes de organizaciones, entonces estoy convencido que lo van a seguir haciendo.

¿Por ultimo te pregunto qué esperas para San Isidro en 2019?

Lo que espero es que estos sean los mejores dos años de la gestión Posse, que sean los últimos dos. Que se retire a lo grande, haciendo los cambios que hacen falta. Deseo que en 2019 tengamos un nuevo gobierno, que tomen las cosas positivas que han hecho y profundizarlas. Y espero que nosotros de Convocación podamos liberar una alternativa para ser un nuevo gobierno. Obviamente mi deseo es poder estar a la altura de las circunstancias y poder tomarlo con responsabilidad. Una cosa que nosotros nos propusimos hace diez años es que se puede hacer una alternativa seria, transparente, con más participación, que la gente se involucre pero también ganadora. Cuando empezamos nos decían ‘ustedes son como una ONG, muy buenos pibes pero no van a llegar nunca’, esa era la crítica que nos hacían los partidos tradicionales. Entonces lo que decimos nosotros es ‘queremos hacer las cosas bien, pero venimos a ser ganadores’ por eso claramente mi deseo para 2019 es ser parte del nuevo gobierno de San Isidro pero manteniendo las formas, la ética, la transparencia y la participación. Y claramente el sueño de mi vida no es ser intendente, sino transformar a San Isidro en una ciudad modelo. Yo tengo un hijo de un año y medio y quiero que se pueda criar en un barrio que realmente sea seguro, amigable, que pueda decir ‘estoy orgulloso de vivir acá’. Entonces claramente como partido político tenemos la mirada en 2019 pero con una mirada mucho más amplia.