El intendente aseguró que “la reducción de la planta de funcionarios de la comuna platense no afectará la estabilidad laboral de los empleados”, aunque reconoció que sí se evalúan “cambios y reasignaciones en algunas oficinas, así como fusiones de áreas para optimizar el funcionamiento general y los recursos humanos”.

De esa manera, el Ejecutivo platense dio inició a su adhesión al Pacto de Responsabilidad Fiscal que impulsó la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y que se sancionó el martes pasado en la Legislatura local con el objetivo de ordenar los gastos de los municipios.

Ese acuerdo dispone una serie de pautas y límites en los aumentos de tasas, un tope al porcentaje de contratación de personal en el sector público respecto a la población de cada distrito.

Como contrapartida, otorga la posibilidad a las comunas de obtener nuevos endeudamientos y avales y garantías para servicios financieros, como la contratación de leasing o arrendamiento financiero.

Actualmente, la comuna cuenta con unos 200 funcionarios, entre secretarios, subsecretarios y directores de áreas, que insumen en términos salariales unos 96 millones de pesos anuales.

“Estos fondos se destinarán a obra pública y programas de inclusión social”, anticipó el intendente Garro en relación al achique de cargos políticos, lo cual implicará un ahorro de 67 millones de pesos anuales para la comuna.