Fuentes oficiales confirmaron que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, rubricará “en las próximas horas” un decreto muy similar al de Macri, mientras que el jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai, adelantó que “esta semana la gobernadora María Eugenia Vidal firmará la adhesión” al DNU nacional.

En la Capital Federal aseguran que “no deben de ser tantos” los allegados a ministros que trabajen en otras áreas del Ejecutivo local y confían en que el proyecto será anunciado a la brevedad.

Este martes, Rodríguez Larreta se reunió de hecho con el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, y aún debía definir junto a su equipo la letra chica del decreto que firmará próximamente, pudo saber NA.

La Ciudad, de todos modos, ya impulsó un plan de “reordenamiento” del gasto político que incluye, entre otras cosas, el recorte de unos 120 cargos públicos: Rodríguez Larreta pretende ahorrar con estas medidas un total de 1.000 millones de pesos hasta el fin de su mandato, en diciembre del 2019.

Por su parte, el DNU de Vidal regirá para todo el ámbito bonaerense, aunque en su administración aspiran a que se sumen también varios municipios, luego de que el presidente Macri reclamara la adhesión de “todas las jurisdicciones”.

El intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, fue de hecho el primero en anunciar que su distrito se suscribirá al plan de recorte impulsado por el Gobierno y se esperan más confirmaciones para las próximas horas.

En tanto, Córdoba ya anticipó que no adherirá: el ministro de Gobierno, Juan Carlos Massei, informó que la administración provincial no adoptará “medidas de excepción ni de emergencia” en el Estado, como la de remover de las distintas áreas de Gobierno a parientes de funcionarios.

El funcionario explicó que la gestión del gobernador peronista Juan Schiaretti no realizó en la administración pública provincial una evaluación “por parentesco” sino “por capacidad y eficiencia en la gestión”, con lo cual “no va a haber ninguna medida excepcional”.

En declaraciones a Cadena 3, Massei señaló que una medida de ese tipo tampoco resulta necesaria en términos financieros y remarcó, en este contexto, que “la provincia tiene 1.826 empleados públicos menos” que cuando asumió Schiaretti en 2015 y que “planta de funcionarios es de 179″ personas solamente.

En Santa Fe, en tanto, el gobernador Miguel Lifschitz consideró que la iniciativa de Macri es “muy de marketing”, “poco creíble” y que “parece contradictoria después de haber ratificado a Jorge Triaca en su cargo”.

“Es bueno revisar estas cosas. Nosotros lo hacemos permanente. Ya que se ha puesto en agenda vamos a volver sobre esto, porque siempre es bueno revisar las cosas que uno hace para evitar situaciones que sean contradictorias con los principios éticos con los que tenemos que llevar adelante el gobierno”, señaló de todos modos Lifschitz en declaraciones a la prensa tras realizar una recorrida por las instalaciones de lo que será la nueva cárcel de mujeres.

En Mendoza, el recorte de cargos en la función pública fue impulsado desde la asunción del gobernador Alfredo Cornejo hace más de dos años: al comienzo de su gestión, el mendocino redujo de 15 a 5 los Ministerios, impulsó un fuerte recorte del 35% de los empleados y congeló salarios jerárquicos, por lo que no tomaría nuevas medidas en lo inmediato.

La semana pasada, el mandatario cuyano anunció además que va a convocar a concursos a partir de febrero para cubrir 113 puestos en el Estado provincial: 50 de ingreso y 63 de ascensos.

“Esto es un hecho trascendente, históricamente se han sacado leyes y decretos antes de dejar un gobierno pero esas normas no se han cumplido, y las designaciones han sido a dedo y a voluntad del funcionario de turno”, destacó Cornejo.