“La Cancillería anticipa que el embajador Luis Juez finalizará en los próximos días sus funciones en la representación argentina ante la República del Ecuador, a raíz de un ofrecimiento para sumarse a los equipos del Poder Ejecutivo de la Nación. El Embajador Juez llevó a cabo su gestión con éxito, representando los intereses argentinos para ampliar y profundizar la relación bilateral, ante la hermana República del Ecuador desde que asumiera la misión en 2016″, señaló este miércoles un comunicado oficial.

Si bien el Gobierno negó que exista malestar con el ex senador y destacó su gestión diplomática, la salida se produce luego de que el gobierno ecuatoriano insistiera con su reclamo para que fuera reemplazado del cargo a raíz de sus dichos considerados “ofensivos” sobre los habitantes de ese país.

Según trascendió, el ex senador podría pasar a cumplir una función en el Ministerio de Defensa que conduce Oscar Aguad, aunque todavía no hay confirmación oficial al respecto.

El enojo en el Gobierno de Ecuador se produjo luego de las elecciones legislativas en la Argentina: el diplomático había señalado en declaraciones radiales que, tras actuar ese domingo electoral como fiscal de Cambiemos en una escuela del barrio Alto Alberdi de la capital cordobesa, se había bañado y cambiado la camisa para evitar comentarios acerca de que era “un mugriento” y que había “agarrado hábitos ecuatorianos”.

“Estaba desde las 7:45 en la escuela San José y vos sabés que así yo no me instalo. Llegué hace media hora, me pegué una ducha, me puse un saco y una camisa porque no quería estar con la ropa de esta mañana, van a decir que soy un mugriento y agarré hábitos ecuatorianos”, señaló.

Al ser consultado por sus comentarios, Juez dijo que se trataba de una descripción de las comunidades indígenas de Ecuador, país donde es embajador desde 2016, ya que varias etnias ecuatorianas siempre utilizan ropa del mismo color.

“Una de las más conocidas es el pueblo Otavalo (norte). Ellos se visten a la mañana del sábado y están todo el fin de semana con la misma ropa. Me refería a eso, para no estar todo el día con el mismo atuendo pasé por casa a cambiarme”, indicó Juez, lo que motivó que los ciudadanos de esa región lo declararan persona “no grata”.

Si bien se disculpó por sus dichos y sus explicaciones fueron recibidas en persona por el canciller Jorge Faurie, la polémica no cesó: el viceministro de Relaciones Exteriores, Integración Política y Cooperación Internacional ecuatoriano, Rolando Suárez, convocó el lunes pasado al encargado de Negocios de Argentina, Carlos Enrique Catella, para reiterarle la demanda de retirar a Juez de su puesto.

“El pedido es consecuencia de las expresiones ofensivas y segregacionistas proferidas en contra del pueblo otavaleño y de todos los ecuatorianos, las mismas que han causado profundo malestar y decepción por provenir del más alto representante diplomático de un país amigo, como es Argentina”, explicó el funcionario.