¿Quién es Gustavo Menna? ¿Cómo se presenta ante el público nacional?

Milito desde siempre en la UCR e integro Cambiemos. Soy abogado y me dedico al Derecho Constitucional, además de ejercer en la actividad privada. He tenido participación en la función pública como subsecretario de Gobierno y Justicia de la provincia de Chubut en el primer gobierno de Carlos Maestro y como secretario de Gobierno y Coordinación de Gabinete en el único gobierno radical que hubo desde la recuperación de la democracia en Comodoro Rivadavia. Fui convencional constituyente en la reforma de la Constitución provincial en 1994 y diputado provincial entre los años 1995 y 1999, presidiendo en  esos cuatro años la comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia. Luego estuve más dedicado a la actividad privada, sin dejar de participar a nivel partidario en todo lo que tiene que ver con lo público. Además soy docente universitario de Derecho Constitucional en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de la Patagonia y de Legislación Ambiental en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales en la carrera de Licenciatura en Gestión Ambiental. Desde 2007 un espacio no peronista no tenía representación en la Cámara de Diputados de la Nación de la provincia del Chubut  y tengo el honor de haber sido elegido para representarlos.

¿Con que expectativa va al Congreso?

Con la de estar a la altura de las circunstancias y particularmente para apoyar y comprometerme con este proceso de cambio que vive el país desde diciembre de 2015 en lo institucional, lo económico, lo social. Nos interesa principalmente tratar todos aquellos temas vinculados a nuestra región, a nuestra provincia en particular, especialmente la cuestión energética, también todo lo que tiene que ver con los intereses marítimos  y la pesca porque es un sector clave de nuestra economía y por supuesto, por formación, me interesa todo lo que tiene que ver con la cuestión institucional, constitucional, economía y temas tributarios. Así que tenemos la expectativa de trabajar en todos esos temas y tenemos nuestras propuestas legislativas que fuimos explicitando a lo largo de la campaña, especialmente todo lo que tiene que ver con el cuidado ambiental. Argentina tiene un vacío legislativo en lo que tiene que ver con los presupuestos mínimos de remediación de pasivos ambientales. En nuestra región eso es un problema muy grave, que no estuvo contemplado en la renegociación de los contratos petroleros. Tuvimos hace pocos meses el abandono de un yacimiento por parte de una empresa China, Sinopec, que si no hubiese sido posible transferir ese yacimiento a otra operadora, hubiese sido el estado provincial el que recibía el legado de hacer esa remediación. Entonces, es necesario, más allá de las normas generales de responsabilidad civil-ambiental, que haya normas que impliquen obligaciones taxativas con plazos y sanciones concretas. Argentina tiene también un vacío muy notorio en lo que tiene que ver con acciones colectivas, acciones de clase, para todos los derechos colectivos, no solo los ambientales, también los del consumidor, los del usuario, todos los que contempla el segundo párrafo del artículo 43 de la Constitución y para eso también tenemos proyectos trabajados. Creemos también que en seguridad o en funcionamiento de la justicia hay que establecer normas, como las que en su momento se lograron sancionar en Chubut, que permitan fiscalizar la labor del Ministerio Público Fiscal y de los jueces, en lo que tiene que ver con el progreso de las causas, con su avance,  monitoreando lo que es extinción de acciones por prescripción para que de este modo puedan activarse los mecanismos de responsabilidad por vía de tribunal de enjuiciamiento. Así que también pensamos, más allá de acoplarnos a la agenda legislativa de los temas que propone el Poder Ejecutivo, tener nuestra propia agenda de temas.

¿Cuál debe ser la relación entre la UCR y el PRO en el marco del interbloque Cambiemos y en relación al Poder Ejecutivo Nacional?

Nosotros aspiramos a lograr lo que hemos logrado acá, que es la generación de confianza, el hermanamiento entre las fuerzas. Logramos un gran resultado electoral que ha implicado que Cambiemos sea la única fuerza que  creció en Chubut del 2015 hasta hoy, duplicando los votos en las primarias respecto de las del 2015 y volviendo a crecer en las generales de octubre,  justamente por eso, porque comprendimos que el trabajo en equipo, que la confianza mutua nos permitía volver a recobrar la confianza de la ciudadanía y se sabe que a nivel nacional esto está funcionando así, especialmente en el interbloque. Y por eso creemos que vamos a poder trasladar ese clima que se generó acá al trabajo legislativo nacional.

Ha sucedido un hecho luctuoso en la provincia, la muerte del gobernador y un nuevo gobernador asume, que justamente iba a ser colega de usted en la Cámara ¿Cuál es la situación que está atravesando la provincia y que perspectivas ve a partir de esta situación que ha cambiado rotundamente el esquema político provincial?

La provincia atraviesa una crisis financiera muy grave. Esto más allá del deceso del gobernador Das Neves, que todos por supuesto lamentamos, pero la crisis es profunda. La provincia de Chubut hace catorce años que está siendo gobernada por el mismo espacio político, el Partido Justicialista presentado en distintas versiones desde 2011 pero con los mismos responsables y que han llevado a una situación de descalabro muy notoria. Hoy la provincia tiene un déficit de $700 millones de pesos mensuales, es decir más de 8.000 millones al año en un presupuesto de 50.000 millones. Es una provincia que está muy endeudada en dólares y en obligaciones en pesos en el corto plazo. Todo eso compromete la prestación de los servicios públicos, ya que  hay una deuda con proveedores y  con contratistas de obra pública que también es sideral. El no pago, por ejemplo, del transporte escolar gratuito provoca que por lo menos una semana al mes no funcione el transporte público en una ciudad grande como es Comodoro Rivadavia. También hay una deuda muy abultada con quien provee el servicio de energía eléctrica en sistemas aislados como los de Rio Mayo y Gobernador Costa. Hay deudas con el operador de acueducto que lleva el agua desde el lago Musters hasta Comodoro, Rada Tilly y Caleta Oliva de más de $150 millones. Hoy en día está cortado el servicio de energía eléctrica en muchas dependencias del estado provincial por falta de pago a las cooperativas de Rawson y de Trelew principalmente. Hay pendiente de aprobación de una ley que no se pudo tratar para refinanciar la deuda por adelantos de coparticipación del estado nacional, que según palabras del propio ministro de economía esta impidiendo el pago de los salarios del mes de noviembre. Es decir que todos apostamos a que Mariano Arcioni, que es una persona de bien, pero que tiene esta situación difícil que la ha provocado el partido gobernante y el Frente para la Victoria en estos catorce años de gobierno, finalmente pueda sacar la provincia adelante. El nuevo gobernador ha convocado a todos los sectores. Todos hemos ofrecido nuestra comprensión y nuestro acompañamiento para las medidas que se tengan que tomar para ordenar esta situación.

¿Eso da cuenta de un acercamiento de Arcioni con el Gobierno Nacional?

No, el acercamiento es institucional. El Gobierno Nacional realmente demuestra que tiene la mano tendida, que más allá de que durante la campaña electoral se señalaban reproches al Gobierno Nacional, lo cierto es que hay un nivel de obra pública inédito en la provincia. Las autovías que estuvieron pendientes durante años, las inversiones en los tres puertos, los dos de Madryn y el de Comodoro. El de Comodoro, de hecho, la obra se terminó en once meses y había estado parada cuatro años. Y también el aeropuerto de Comodoro en plena ejecución, el de Esquel que ya está publicada la licitación, las obras de la pista del aeropuerto de Trelew que se terminaron. Pero además de todo esto, desde el mes de agosto, la nación está adelantando los fondos para poder cubrir ese déficit. Entonces esto demuestra que el Gobierno Nacional no hace distinciones por la pertenencia partidaria ni pretende someter a nadie. Cada uno está en su espacio político pero si es buena la relación desde el punto de vista institucional porque en definitiva lo que está en juego es el bienestar de la gente.