Los tres exfuncionarios acusados de presentar facturas apócrifas con sobreprecios de viajes oficiales al exterior hechos entre 2013 y 2015 por la entonces presidenta, Cristina Kirchner, reconocieron ante la Justicia sus firmas y argumentaron que no tenían tiempo de verificar si había o no alguna irregularidad.

Se trata de Nelson Alberto Periotti, quien asumió en 2008 como director general de Ceremonial de Presidencia hasta el 10 de diciembre de 2015; Gustavo Oscar Navarro, quien estuvo entre 2013 y 2015 como subdirector general de ese misma sector; y de Agustín Marcelo Rodríguez, ex jefe de la Casa Militar.

Los tres involucrados firmaron rendición de gastos por cada uno de los viajes que realizó la exmandataria con comitiva, cuentas en las que se estima que hubo un perjuicio contra el Estado de 1.245.686,30 dólares.

Antes de la feria judicial, los Periotti, Navarro y Rodríguez se presentaron en indagatoria ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral y si bien reconocieron ser los autores de las facturas que les mostraron, aseguraron que no contaban con tiempo de verificar si se trataba de documentos truchos o con alguna irregularidad.

El primero de ellos presentó un escrito en el que explicó que ni él como director de Ceremonial ni su segundo, Navarro, contaban con tiempo material de revisar cada una de las facturas que suscribieron y que ninguno de ellos tuvo contacto directo con los proveedores.

“Jamás en el tiempo que duró mi gestión me encargué de la contratación de los lugares de los hospedajes o de los medios de locomoción, nunca conocí un proveedor, nunca traté con alguno de ellos. Esa recomendación lo hacía el área de Ceremonial de Cancillería y no el área de Ceremonial de Presidencia”, dijo Periotti.

Incluso, dijo que personal de Ceremonial de Presidencia que ellos tenían a cargo eran quienes se encargaban de las contrataciones, aunque ninguno de ellos dio los nombres respectivos y pidió al juez que verifique la documentación que debería quedar en los registros de cada uno de los viajes.

“La hiperactividad que se realiza en la Jefatura de este cargo hace imposible detenerse en los papeles o detalles administrativos a cumplir. ¿Se hacen? Claro que se hacen pero siempre confiando en el grupo de colaboradores que estafaban a cargo de uno”, agregó Periotti.

Navarro ante el juez aseguró que sobre su escritorio llegaban las facturas con la rendición de gastos y se firmaban “sin tener tiempo para chequear, para detenernos a chequear los distintos expedientes, sobre todo los rendimientos de los distintos viajes, confiando plenamente en el personal a cargo destinado en la comisión del viaje al exterior”.

Periotti e justificó en que si bien su responsabilidad era la rendición de gastos, es sólo “la conformidad del mismo no así la certeza del documento firmado” y que él no es “perito contador ni caligráfico”.

Canicoba Corral les preguntó a ambos sobre si no notaron el elevado costo en alguno de los gastos que ellos suscribieron: “quizá viéndolo ahora podría pensar que se trata de un costo elevado, pero en la vorágine de aquel momento estaba mucho más preocupado por las actividades de los viajes de la Presidenta de la Nación”, dijo Navarro.

“He reconocido que por mi parte hubo un accionar descuidado a haber conformado documentos apócrifos, pero nunca jamás existió una maniobra delictiva para defraudar al Estado Nacional”, dijo por su parte Periotti.

Este último acusó que quien hizo la denuncia, el abogado Santiago Dupuy de Lome, es un “denunciador serial” y está vinculado al PRO, y acusó que todo es parte de una maniobra política.

El ex jefe de la Casa Militar también adujo que no verificó el gasto en la rendición de gasto que firmó, un servicio de traslado, y que se realizó con una empresa que históricamente era contratada.

La causa está caratulada como “Fernández de Kirchner, Cristina y otros s/ incumplimiento de deberes”, aunque la ex mandataria no está imputada, pero sí está involucrado el último secretario general de Presidencia en tiempos kirchneristas, Eduardo “Wado” de Pedro.

Periotti hizo la rendición de gastos por las estadías en los hoteles Bourbon y en el Guaraní Esplender, ambos de Asunción Paraguay, por 49.005 y 43.220 dólares, respectivamente.

Se trata del viaje oficial a Asunción encabezado por la entonces Presidenta en julio de 2015, cuando Cristina Kirchner se alojó con sus estrechos colaboradores en el Bourbon y el resto de la comitiva en el Guaraní Esplender.

Ese viaje le costó al Estado más de 90 mil dólares en alojamiento, de acuerdo a la rendición de gastos que habría hecho Periotti, aunque según las cifras manifestadas por los proveedores debió ser a un precio de 28.503 dólares.

El ex director general de Protocolo también está asociado a la rendición de unos 60.500 dólares de la empresa Picada Larga Touring Car por los traslados durante esa gira presidencial.

Otra de las personas investigadas es Gustavo Oscar Navarro, quien estuvo entre 2013 y 2015 como subdirector general de Ceremonial de Presidencia y previamente se había desempeñado como coordinador de Entes Descentralizados.

Navarro, ahora asesor de la senadora camporista mendocina Anabel Fernández Sagasti, está vinculado con la rendición de unos 229.795,56 dólares por estadía en el Park Lane Hotel, en la ciudad estadounidense de Nueva York, cuando Cristina Kirchner viajó junto con comitiva entre septiembre y octubre de 2015 para participar de la edición número 70 de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Navarro también está involucrado en la rendición de 49.081 reales y 48.500 dólares por factura emitida por la empresa Direct Car de Brasil a Presidencia de la Nación por la visita oficial realizada por la exmandataria a Brasilia los días 16 y 17 de junio, a raíz de una Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur.

Por último, a este exfuncionario se lo vincula con la presunta sobrefacturación de servicios prestados por la empresa cubana Transtur S.A, de La Habana, por 8.307 pesos, aunque esa fue la documentación aportada por el proveedor.

Según lo informado por la Secretaría de Legal y Técnica de Presidencia respecto a esa contratación, Navarro presentó por el mismo servicio una rendición de 88.688 dólares. Rodríguez suscribió una factura de 2.735 dólares de la empresa Picada Larga, Touring Car, en Asunción del Paraguay.