Esta semana la Cámara de Diputados de la Nación aprobó en comisión un proyecto del senador Julio Cobos que impulsa un sistema de ahorro para el fomento de inversión en viviendas. La particularidad de la iniciativa es que permite al ahorrista atesorar en pesos, pero no en moneda común, sino una que podrá vencer a la inflación debido a que se actualizará mensualmente con el parámetro de un metro cuadrado construido con destino a vivienda. Y tampoco será en “pesos”, sino en instrumentos de ahorro, préstamo e inversión denominados “UVIs”.

El sistema es sencillo: el valor inicial en pesos de las “UVIs” será determinado por el Banco Central, utilizando como referencia la milésima parte del valor promedio del metro cuadrado construido con destino a vivienda en el país, de forma tal que 1.000 UVIs será equivalente a un metro cuadrado. El valor del UVI será actualizado mensualmente a través del índice del costo de la construcción para el gran Buenos Aires que publica el INDEC para vivienda unifamiliar modelo 6. El Banco Central de la República Argentina publicará periódicamente el valor diario en pesos de la “UVI”.

¿Será este sistema la solución para el problema habitacional que ataca a los ciudadanos, principalmente, del área metropolitana de Buenos Aires? Difícil, pero seguramente sí constituye una herramienta más para ayudar a paliar el déficit. Los préstamos hipotecarios requieren de una serie de requisitos cuyo alcance abarca a un porcentaje minúsculo de la sociedad. Y el programa PROCREAR se encuentra afectado por las variables ascendentes de precios que arrojó la devaluación de la moneda a comienzos del año, con la inevitable caída del sector de la construcción como resultado.

Una reactivación del área es siempre el parámetro inicial para medir una reactivación de la economía en general. Los ingresos se vuelcan al consumo interno y se transforman en el interruptor del círculo virtuoso. Sin embargo el proyecto, cuyo espíritu bienintencionado no está en duda, no hace más que maquillar un problema que tiene como cuna la falta de una política de Estado destinado a atacar el fondo de la cuestión: la falta de regulación estatal para combatir la concentración del mercado inmobiliario, que impone valores para pocos y, como consecuencia, hace crecer más la el mercado de los alquileres.

Fomentar el ahorro para la vivienda a través de las UVIs es una manera de atacar varios frentes: el habitacional, por un lado; el inflacionario, por otro; y el monetario, impulsando el atesoramiento en moneda nacional. Es un ejemplo concreto de que muchas herramientas no constituyen una solución acabada a un problema, pero sí conforman un eslabón dentro de la cadena de decisiones que se necesitan para hacerle frente a cuestiones tan sensibles como la casa de familia. Esta iniciativa es una de ellas y habrá que esperar para ver los resultados, primero que sea ley, luego analizar cómo será reglamentada y a qué universo alcanza. Pero es, per se, un paso más para hacerle frente al problema.

* Es abogado especialista en derecho empresarial.