Los legisladores kirchneristas advirtieron que los fundamentos de la impugnación se basan en “el historial represivo tanto de la Policía de la Ciudad como de la Policía Metropolitana, fuerzas en las que Kervokian ocupó lugares jerárquicos y de conducción al momento de intervenciones violentas“.
Se refirieron, en este sentido, a la “represión y detenciones tras las manifestaciones por Ni Una Menos y por la aparición con vida de Santiago Maldonado, durante las movilizaciones en contra de la reforma previsional y, años antes, la represión a médicos y trabajadores del Hospital Borda y también a periodistas durante el desalojo de la Sala Alberdi“.
Advirtieron además que “tampoco el pasado de Kevorkian en la Policía Federal está exento de situaciones polémicas“, ya que “el 25 de junio de 2005, estuvo a cargo del operativo de seguridad del partido entre Chacarita y Defensores de Belgrano, que se jugó en la cancha de Huracán y en el que Fernando Blanco murió luego de recibir una brutal paliza por parte de la policía“.
En la nota dirigida al ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Martín Ocampo, los legisladores detallan presuntas irregularidades en la presentación de antecedentes al momento de trasladar a Kevorkian de la Policía Federal a la Policía Metropolitana y expresan que “en la Comunicación publicada en el Boletín Oficial, se consignan los antecedentes pero no se detalla los años en que prestó servicios en cada dependencia“.
Los representantes del kirchnerismo también denunciaron la “intención de obturar la participación amplia de los porteños al intentar llevar adelante la designación en el mes de enero a pesar que la fuerza se encuentra sin jefe designado desde el mes de abril de 2017“.
Finalmente, la impugnación también se justifica por la cercanía que tuvo Kevorkian con los anteriores jefes de la Policía porteña: Jorge Alberto “Fino” Palacios, Osvaldo Chamorro y José Potocar, quienes debieron dejar el cargo por estar implicados en escuchas ilegales, represiones y presunto cobro de coimas.