A través del decreto 22/2018 publicado en el Boletín Oficial, la Casa Rosada formalizó a Oris de Roa como representante argentino en Washington, para ocupar así el espacio que había dejado vacante Martín Lousteau cuando presentó su renuncia en abril del año pasado para competir en las elecciones legislativas en la Ciudad de Buenos Aires.
Hasta la designación del empresario, la Embajada argentina ante Estados Unidos estuvo en manos del encargado de negocios Sergio Pérez Gunella.
En tanto, con el decreto 23 se formalizó al ex diputado nacional por Santa Fe y dirigente de la UCR Mario Barletta como representante en Montevideo en reemplazo de Guillermo Montenegro, que en diciembre pasado asumió una banca en la Cámara baja.
El exintendente del partido bonaerense de Almirante Brown Darío Giustozzi, con pasos por las filas del Frente Renovador y el Frente para la Victoria, quedó oficializado como embajador en Ecuador, en reemplazo del cordobés Luis Juez, quien tuvo una polémica salida de la representación diplomática luego de un chiste que molestó a las autoridades de Quito.
Por su parte, el exsecretario de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa Héctor Lostri fue formalizado como representante ante el Gobierno paraguayo para suceder así a Eduardo Zuain, quien fue desplazado del cargo a mediados de 2017 tras críticas de la líder de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, y recientemente fue procesado en el marco de la causa por presunto encubrimiento de Irán en el atentado a la AMIA.
Finalmente, el exsecretario de Planificación Estratégica del Ministerio de Justicia Mauricio Devoto quedó oficializado como embajador ante el Mercosur y la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) en lugar de Diego Tettamanti.
Los cinco representantes diplomáticos fueron oficializados como embajadores extraordinarios y plenipotenciarios, es decir que no hicieron la carrera en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN).
La cantidad permitida de embajadores políticos es de 25, de acuerdo al decreto 337 firmado en 1995 por el entonces presidente Carlos Menem.