Luego del raid de encuentros de verano con Sergio Massa, Miguel Pichetto y Diego Bossio, el titular del peronismo bonaerense Gustavo Menéndez buscará poner en escena a partir de las 11:00 en el hotel Almarena de San Bernardo el embrión del pacto de “unidad” para poner en pie al justicialismo, que todavía procesa el duro golpe que significó la derrota electoral del año pasado.
Sin embargo, a la ansiada foto en San Bernardo le faltarán unos cuantos actores, ya que no sólo no serán de la partida los referentes de los sectores que Menéndez anhela repatriar como Massa y Florencio Randazzo, sino que los intendentes peronistas ligados a Cristina Kirchner avisaron que no van a prestarse a un “simulacro de unidad“.
En la nómina de ausentes sobresalen el ex jefe del PJ bonaerense Fernando Espinoza y los intendentes Verónica Magario (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Juan Ustarroz (Mercedes) y Francisco “Paco” Durañona (San Antonio de Areco).
Tampoco irán otros 15 intendentes del Interior, los legisladores que ingresaron a la Legislatura bonaerense por Unidad Ciudadana, ni los diputados nacionales del Frente para la Victoria, como tampoco la agrupación Descamisados, que tiene consejeros en el órgano de conducción.
Sí estarán, entre otros, los intendentes Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Juan Pablo De Jesús (Partido de la Costa) y Santiago Magiotti (Navarro).
Según fuentes del peronismo K, no habría caído bien el hecho de que el mandamás de Merlo, en su objetivo de juntar todas las piezas del PJ que alguna vez convivieron en el Frente para la Victoria, se haya reunido con los dirigentes más críticos del kirchnerismo sin primero consultar qué pensaban los referentes de Unidad Ciudadana sobre la postura que tiene que tener el peronismo frente a los desafíos venideros.
También aducen que previamente a “posar para una foto que transmita una imagen de falsa unidad”, hace falta unificar criterios sobre la postura en torno a distintos temas de coyuntura como el “Pacto Fiscal” de María Eugenia Vidal.
Antes de posar para una foto tenemos que ver cómo se va a plantar el peronismo frente a lo que está haciendo el Gobierno. Nosotros no estamos de acuerdo en votarle todo a Vidal“, apuntaron las fuentes consultadas por esta agencia.
En síntesis, el kirchnerismo le hará el vacío a Menéndez porque desconfía de sus guiños aperturistas al ala conciliadora del movimiento y le reclama garantías sobre el rumbo del PJ: no están dispuestos a convalidar una línea política que no sea de oposición frontal y dura al Gobierno de Macri y de Vidal.
Por razones diferentes, el Movimiento Evita tampoco estará presente en el debut de Menéndez como jefe partidario. “El Movimiento Evita no participó en la nueva conformación del Consejo del PJ de la provincia de Buenos Aires por diferir en la metodología de su reorganización. Sin análisis y balance político del proceso electoral del 2017 es casi imposible pensar en lo que viene“, señaló el referente de esa organización Fernando “Chino” Navarro.