“Bolivia rechaza la suspensión de Venezuela del Mercosur”, afirmó la cancillería en un comunicado enviado a la AFP y acotó que la declaración emitida en Sao Paulo el sábado “no contribuye al diálogo que requiere el pueblo venezolano para superar sus diferencias”.

Bolivia “no ha participado en el procedimiento de consultas” sobre la situación venezolana, pese a que rubricó el Protocolo de Ushuaia de 1998, sobre el compromiso democrático, precisó el ministerio boliviano.

Por lo tanto, ello “deviene en la vulneración del artículo 6 del mismo Protocolo, respecto a la necesidad del consenso para la aplicación de medidas a otro Estado parte”, acotó la cancillería de Bolivia.

Bolivia está en proceso de adhesión al bloque, a la espera de la aprobación de los parlamentos de los demás países miembros.

Además, el gobierno del izquierdista Evo Morales dijo que “no se comparte el argumento empleado para la suspensión de la hermana República Bolivariana de Venezuela del Mercosur sobre la existencia de una Ruptura del Orden democrático”.

En su evaluación, “la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente (es) la más clara prueba del espíritu democrático del pueblo Venezolano” y llamó a los pueblos y gobiernos del mundo a “defender la democracia y la soberanía”.

Morales -estrecho aliado de Venezuela desde el gobierno del fallecido Hugo Chávez- se pronunció en todos los tonos a favor de la formación de la Asamblea Constituyente y aseguró que hay un plan orquestado desde Estados Unidos para derrocar a su colega Nicolás Maduro.

Sobre el rol de Venezuela en el Mercosur, el mandatario boliviano defendió el año pasado que Caracas asuma la presidencia rotativa, ante la oposición de algunos miembros, principalmente de Brasil y Argentina.