“¿Quién es la candidata a diputada por Unidad Ciudadana Laura Alonso?”

Mi nombre es Laura Valeria Alonso y tengo cuarenta años. Nací el 26 de abril de 1977. Soy licenciada en trabajo social graduada de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Tengo un largo recorrido en el sector público, llegando a ser Subsecretaria de Políticas Universitarias en el Ministerio de Educación de la Nación, durante el segundo mandato completo de Cristina, donde tuve una participación muy activa y una responsabilidad importante en el conjunto de políticas que impulsamos para generar inclusión educativa.

“¿Cómo llega a ser candidata a diputada nacional en las listas de Unidad Ciudadana?”

Mi inclusión en la lista fue una decisión de un conjunto de compañeros especialmente del mundo universitario que como Unidad Ciudadana buscaba darle a la lista un criterio de representatividad de distintos sectores que sufren las políticas de ajuste que implementa el gobierno, vieron que por mi experiencia de trabajo y militancia en el sector educativo, el conocimiento de los sectores universitario y de todos los demás actores del campo educativo, podía aportar en función de los que ofrece Unidad Ciudadana en estas elecciones: reconocer las demandas de los sectores afectados por el ajuste, defender los derechos que se están vulnerando y presentar las mejores propuestas que incluyan las expectativas populares.

“¿Cuáles son sus principales temas de interés, además de la educación, para trabajar en el Congreso?”

Todo lo que tenga que ver con defender los derechos que hemos logrado conquistar, no solo como proyecto político en los doce años anteriores sino también como sociedad en su conjunto en nuestra historia, ya que logramos determinados pisos irrenunciables de bienestar y de conciencia sobre derechos que es necesario defender, porque vemos que están en riesgo. En ese sentido para nosotros la educación es una preocupación central, pero no excluyente, ya que estamos comprometidos con la defensa de los derechos de los trabajadores en su totalidad y el rechazo al conjunto de políticas económicas de ajuste que asfixian los bolsillos de los trabajadores. En la medida en que se vayan generando instancias de articulación con el conjunto de compañeros que formaremos parte del congreso no hay dudas que estaremos juntos comprometidos en la defensa de todos y cada uno de esos temas.

“¿Cuáles los principales aportes que Unidad Ciudadana hará para incidir en la agenda parlamentaria, particularmente en el tema educativo?”

Unidad Ciudadana tiene una plataforma muy concreta de quince puntos que venimos presentando a la sociedad que presenta un eje transversal que es recuperar un rol activo del estado en relación a los temas de cultura, educación, salud y también en derechos humanos y que consideramos que es necesario darle mayor visibilidad para que sean temas de agenda público-parlamentaria relevantes. Será una de nuestras tareas como futuros legisladores, de hecho los actuales diputados de nuestro sector lo vienen haciendo, construir viabilidad política a esa agenda. Estoy convencida que parte de la agenda parlamentaria, por lo menos en el tema educativo, tendrá que ver con consolidar en el andamiaje institucional y normativo todos los derechos que hemos conquistado en materia de accesibilidad a la universidad. La universidad como un derecho debe ser una agenda en sí misma, que deberíamos desagregarla en distintos temas para ir consolidando lo alcanzado. Por supuesto esto implica pelear por más y mejor presupuesto y todo lo que de ahí se derive.

“¿Qué evaluación hace de la propuesta de la reforma educativa planteada en la CABA, que tantas controversias genera particularmente entre los estudiantes?”

La política educativa en este gobierno dejó de ser una política puesta al servicio de la inclusión, del fortalecimiento de la democracia, de la construcción y el ensanchamiento de la ciudadanía, sino muy por el contrario pusieron a la educación al servicio de los intereses y las necesidades de la reproducción del capital. Recordemos que el mismo Esteban Bullrich se presentó en su momento no como un ministro de Educación sino con un gerente de recursos humanos. Eso es toda una definición en sí misma.

“¿Cuál tendría que ser la relación entre el sistema educativo y el mercado? ¿Y cómo evalúa la situación de la calidad educativa en la Argentina?”

Durante nuestro gobierno recorrimos un camino que iba en el proceso de desandar la lógica de relación entre la educación y el mercado instalada en los noventa, que tenía que ver con instituciones que estaban en situación de absoluta debilidad a merced de la posibilidad de conseguir financiamiento de instituciones internacionales o privadas que condicionaban su funcionamiento y en el caso de las universidades hasta la orientación de la investigación. El gran financiamiento que los gobiernos de Néstor y Cristina realizaron al sistema educativo en su conjunto, no solo mejoró sustancialmente la infraestructura educativa y los salarios docentes sino fundamentalmente permitió construir condiciones para que ese sistema albergara a cada vez más jóvenes en la Argentina y por lo tanto se concediera el derecho del acceso a la educación para amplios sectores que históricamente habían estado excluidos. En el sector universitario eso produjo una gran cantidad de familias, de los sectores populares, que por esas políticas, tuvieron a uno de los suyos estudiando y llegando a recibirse en una universidad pública, lo que es un genuino paso para la movilidad social ascendente. A su vez ese financiamiento público a las universidades afianzó la autonomía, porque en la medida que  las universidades tenían garantizados sus funcionamientos a partir del financiamiento estatal tenían mayores grados de libertad para poder definir sus currículas, sus temas de investigación y demás. Desde que asumió el gobierno de Macri se está desandando ese camino, volviendo otra vez hacia atrás, hacia algo similar a lo que vivimos en los noventa y ese corrimiento por parte del Estado de la responsabilidad del financiamiento empuja nuevamente a las instituciones a buscar otro tipo de financiamiento que las terminan condicionando. Sobre la calidad educativa lo que justamente está desapareciendo en este tiempo, tanto en la enunciación del discurso público como en la generación de planes educativos, como por ejemplo el Plan Maestro que es el último documento oficial que se conoce, son dos nociones: la de  derecho y la de inclusión. Y a esas dos ideas se les contraponen otras dos que son las de calidad y evaluación. La idea de calidad es planteada en un sentido ahistórico, descontextualizado y para nosotros la verdad que no es posible pensar en instituciones educativas de calidad si no están todos los pibes adentro. Nos parece que hay que revisar cuáles son los parámetros que se utilizan para evaluar los resultados de la calidad educativa. Por supuesto que no hay inclusión sin calidad, sino es un engaño. Para nosotros, hablar de inclusión educativa, inexorablemente supone hablar de calidad. Ahora, hablar de calidad escindiéndola de la idea de derecho y de la idea de inclusión nos parece que es una trampa.

“¿Y cómo la podríamos medir?”

Hay una larga discusión al respecto. La medida del PISA, una de las más conocidas, encierra la trampa de la estandarización y de parámetros que no son construidos en el plano de la lógica y de la situación nacional. La construcción de parámetros para medir la calidad amerita un debate que tranquilamente podría darse en las instituciones académicas, en las universidades para construir una herramienta que refleje nuestra realidad.

“¿Cómo evalúa a los gobiernos de la Nación y de la provincia de Buenos Aires?”

Son gobiernos, en ambos casos, de ricos para ricos. El proyecto de gobierno de Cambiemos piensa un país para pocos y eso tiene un correlato en todas las políticas que implementan en los distintos ámbitos. Por supuesto que la que más incidencia tiene en el día a día de la gente es la política económica, el estrangulamiento que están haciendo sobre los bolsillos de los trabajadores, con el aumento de tarifas, con el aumento de transporte, con los aumentos de los servicios de salud, etc. Son infinitas las cuentas que hay que pagar y la plata del sueldo no alcanza. Claramente ahora cuesta llegar a fin de mes, eso es algo que es real. Eso también tiene un correlato en otras políticas que se implementan, por ejemplo, a los jubilados con el recorte de los remedios o las pensiones hacia los discapacitados. En el ámbito de la educación, hemos visto muchas universidades públicas que han tenido que declararse en emergencia económica porque no han podido sostener el pago de salarios de docentes y hasta achicar sus presupuestos en otro conjunto de actividades que hacen a la función social de la universidad y su vinculación con el territorio.

“¿Qué autocritica hace de los doce años de gestión kirchnerista en el tema educativo?”

Sin lugar a dudas nadie piensa, ni los que participamos del gobierno, que hicimos todo bien, todo perfecto. Queda claro que a cualquier gobierno se le puede decir que eligieron hacer determinadas cosas y se podrían haber elegido hacer otras o de distinta manera. Nosotros elegimos hacer las que hicimos, que tuvieron que ver con dotar de computadoras a los colegios, con llenar de libros las bibliotecas de las escuelas y que los chicos tengan la posibilidad de llevárselos a sus casas. Tuvimos la decisión de mejorar los salarios de los docentes, mejorar la infraestructura, de hacer crecer el sistema universitario. Podríamos haber hecho otras cosas distintas a esas, seguro. Ahora con nuestras virtudes y con nuestros errores decidimos hacer esas y la verdad que estamos muy orgullosos también de haber hecho y de haber implementado esa política porque construimos la oportunidad para millones de jóvenes y compatriotas de poder tener un futuro mejor y poder generar mejores condiciones de vida para sí y para su entorno.

“¿Se puede pensar, desde la oposición, en un llamado a la definición de políticas de estado respecto al tema educativo como con un gran pacto nacional educativo?”

Si, se podría pensar algo así y sería un gran paso que podríamos dar como sociedad. No obstante eso, a cada modelo y a cada proyecto político le corresponde una determinada política educativa. Entonces, si vos planteas un proyecto de país para pocos, es lógico que pienses en un modelo educativo para pocos. Con lo cual, es muy difícil si nosotros no saldamos la gran puja que hay en los doscientos años de nuestra historia acerca de cuál es el modelo de desarrollo que vamos a elegir para nuestro país, saldar solamente o parcialmente esa discusión en el ámbito de la educación será difícil.

 

“¿Cómo cree que van a ser entonces los años de trabajo parlamentario?”

Arduos, como tiene que ser. Van a ser seguramente años de mucho trabajo, de mucha construcción, de mucho dialogo, de ir encontrando los puntos de consenso justamente para poder ir avanzando en estos objetivos. Nadie espera que sea fácil, trataremos de estar a la altura de las circunstancias para poder aportar.

“Todo indica que Cambiemos mejoraría un poquito su posición relativa en el Congreso, sin alcanza el quórum propio por lo que habrá más opositores que oficialistas. ¿Podrá la oposición unirse en el Congreso para implementar políticas o impedir proyectos oficiales?”

Yo creo que de cara a lo que es la elección es un valor ofrecer una opción seria, responsable y de generación de un freno a las políticas que está implementando este gobierno y esa es la propuesta de Unidad Ciudadana. En eso ha habido una coherencia entre compañeros que hoy forman parte del bloque FPV-PJ y los candidatos de Unidad Ciudadana, que dan garantías de no levantar la mano en contra de ningún derecho de la sociedad ni tampoco para retroceder en conquistas ni habilitar endeudamientos siderales como estamos viendo o negociaciones en detrimento del pueblo argentino como con los fondos buitre, que implican además hipotecar el futuro de nuestros hijos. Entonces, en ese punto me parece que hay un valor de claridad y de coherencia en relación a lo que nosotros estamos planteando a la sociedad y lo que le estamos ofreciendo que es importante y esperemos que el resto de la oposición llegado el caso también se sume a estas defensas de derechos y no sea cómplice de su liquidación.