CARGANDO

Escriba para buscar

Histórico: empieza Cuba a transitar sus primeras horas post-Castro con el desafío de la continuidad con reformas

Internacionales Noticias

Histórico: empieza Cuba a transitar sus primeras horas post-Castro con el desafío de la continuidad con reformas

Compartir

En su primer discurso como gobernante ante la Asamblea Nacional, Díaz Canel aseguró que Cuba seguirá siendo “verdeolivo”, y que tendrá a Raúl como guía, en una señal hacia el ala dura revolucionaria de militares históricos, más reacia a sacrificar el legado socialista bajo la espada de las reformas.
El mandato dado por el pueblo a esta legislatura es dar continuidad a la revolución cubana en un momento histórico crucial, que estará marcado por todo lo que debemos avanzar en la actualización del modelo económico”, dijo, tras recibir el voto favorable del Parlamento a su postulación única.
Para el nuevo presidente, su antecesor Raúl Castro, quien permanece como líder del gobernante Partido Comunista (PCC, único) hasta 2021, “encabezará las decisiones de mayor trascendencia”.
El cambio de mando fue sencillo, sin pompas, pero muy aplaudido. Tras alzar el brazo izquierdo de su sucesor, Raúl Castro dejó su asiento en la mesa principal del Palacio de las Convenciones de La Habana, el que fue inmediatamente ocupado por Díaz-Canel. Al lado permaneció la silla vacía de Fidel Castro, fallecido en 2016.
Con él fueron elegidos también los demás miembros del Consejo de Estado: el primer vicepresidente -el sindicalista afrocubano Salvador Valdés de 72 años-, cinco vicepresidentes, un secretario y 23 miembros. Los nuevos ministros se conocerán a mediados de año.
El nombramiento de Díaz-Canel fue saludado por sus aliados de China, Xi Jinping; Rusia, Vladimir Putin; Venezuela, Nicolás Maduro y Bolivia, Evo Morales. Pero también por México, Panamá, España y Reino Unido. En tanto, Estados Unidos, su enemigo de la Guerra Fría, criticó el proceso.
Los ciudadanos cubanos no tenían poder real para afectar el resultado de este proceso de transición no democrático“, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert. Instó a Díaz- Canel a “escuchar y responder a las demandas de los ciudadanos cubanos de una Cuba más próspera, libre y democrática”.
En la clausura, Raúl Castro aseguró que la elección de su sucesor “no es casualidad, sino que se previó. Dentro de un conjunto, el mejor según nuestra modesta opinión y del partido, ha sido el compañero Díaz-Canel”, añadió.
El general de 86 años recordó que el partido preparó “a una docena de jóvenes la mayoría de los cuales llegaron al buró político, pero no logramos materializar su preparación”. Díaz- Canel “fue el único sobreviviente de ese grupo”.
El nuevo presidente, que cumple 58 años el viernes, deberá esforzarse por actualizar el modelo económico, un proyecto iniciado por Raúl.
A nivel diplomático, lidiará con el recrudecimiento del bloqueo que Estados Unidos le aplica desde 1962. Este endureció con la llegada de Donald Trump al poder, quien dio marcha atrás al acercamiento de finales de 2014.
Para Díaz-Canel, con la continuidad de la revolución “será como enfrentaremos las amenazas del poderoso vecino imperialista, aquí no hay espacio para una transición que desconozca o destruya el legado de tantos años de lucha”.
En el plano económico, la tarea más urgente es la unificación de las dos monedas nacionales que circulan en el mercado, además de la eliminación de tasas de cambio preferenciales para empresas estatales, que son la mayoría en la isla. El tema “sigue siendo un dolor de cabeza“, en palabras de Raúl.
Primer vicepresidente desde 2013, este ingeniero electrónico canoso y amante de Los Beatles escaló discretamente en la línea de mando, respetando los caminos establecidos dentro del PCC.
Y será quien lo presida en 2021, año en que Raúl dejará el liderazgo del partido para ser un “soldado” más. “Cuando yo falte (Díaz-Canel) podrá asumir el cargo de primer secretario” del partido, agregó.
El nuevo presidente pidió no dudar de las nuevas generaciones que hoy asumen responsabilidades, porque en ellos “la revolución sigue y seguirá viva”.
Si bien Díaz-Canel ha sido electo para un mandato de 5 años, Raúl previó que se quedará por dos quinquenios. De esta forma en 2021, el liderazgo del país y del partido de gobierno volverá a recaer en una sola persona, como ocurrió con los hermanos Fidel y Raúl Castro.
Recordado por ser un dirigente que andaba en short y bicicleta, supo darse una imagen más fresca y moderna, abogando por el desarrollo de internet y de una prensa más crítica. Pero ha sido severo contra los opositores o los diplomáticos propensos a criticar públicamente al gobierno.
Será el primer líder cubano nacido después de la revolución de 1959 y tendrá que forjar una legitimidad que fue natural en los Castro.
Raúl sucedió en el poder a su hermano Fidel en 2006, cuando éste enfermó (murió luego en 2016). Inició una serie de reformas impensadas para su economía de modelo soviético, como la apertura a inversiones extranjeras y a la generación de negocios propios, a la par de un histórico acercamiento con Estados Unidos, su enemigo de la Guerra Fría.
Pero según analistas, los cambios han sido tímidos y no han conseguido reactivar una economía altamente dependiente de las importaciones y de su aliada Venezuela, sumida en una crisis.
Díaz-Canel insistió en la consigna de que habrá que “cambiar todo lo que tenga que ser cambiado”.
   “El modelo de gobierno de los Castro probablemente pasará por una transición generacional y quizás adoptará un estilo de liderazgo más institucional y burocrático que carismático y personal como el que estableció Fidel y reformuló Raúl”, consideró Jorge Duany, director del Instituto Cubano de Investigación de la Universidad de Florida.

Compartir

Comentarios de Facebook

Dejar Comentario

avatar