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Cambiemos dejó sin quórum la sesión cuando se iba a tratar la derogación del Mega-DNU y estalló el escándalo

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Cambiemos dejó sin quórum la sesión cuando se iba a tratar la derogación del Mega-DNU y estalló el escándalo

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La sesión de la Cámara de Diputados estaba centrada en la cuestión del Mega DNU. Por un lado, ante la presión opositora, el gobierno se había visto obligado a presentar tres proyectos de ley para reemplazarlo y por otro lado, como los mismos siguen vigentes, los opositores planteaban tratar su derogación.
En Labor Parlamentaria de la mañana del miércoles se había acordado tratar ambas cuestiones, primero los proyectos de ley y luego la derogación.
Si bien la oposición sostuvo que no era de buena técnica legislativa legislar así, con un decreto que modifica cientos de leyes en vigencia, porque no termina de saberse que es lo que se sanciona y lo vigente, aceptaban esa metodología con tal de que el Mega DNU fuera considerado en su conjunto y, según sus números, obtuviera un rechazo de una de las cámaras.
Igualmente, en la cabeza de los líderes del FPV, la izquierda y renovadores estaba la consideración que el oficialismo urdiera alguna maniobra para alzarse con las leyes y evitar el debate sobre el DNU, por lo tanto al comienzo de la sesión, pidieron alterar el orden del día y tratar en primer término el rechazo o aprobación del DNU, lo que por 7 votos no pudo ser logrado.
Al final de la votación del último de los proyectos de simplificación y desburocratización del Estado sus sospechas se transformaron en realidad cuando se votó un sobre tablas para incluir dos proyectos: uno referido a la liberación de represores y otro, un pedido de informe a la Corte Suprema sobre las escuchas telefónicas entre la expresidenta Cristina Kirchner y Oscar Parrilli. Mientras el primero se aprobó rápidamente, Mario Negri pidió la lectura del pedido de informes.
Advirtiendo que algo iba a suceder luego de la sanción de esa resolución Agustín Rossi pidió tratar primero el DNU y luego el pedido de informe, pero el presidente de la Cámara lo rechazó con argumentos reglamentarios: “Si nosotros lo incorporamos sobre tablas, se antepone al proyecto del DNU. Si lo incorporamos con los dos tercios sobre tablas, automáticamente tiene prelación sobre el otro tema”. Ante lo cual el presidente del bloque kirchnerista señaló que “no quisieron votar el DNU como primer punto. Ahora estamos para tratar el DNU y después tratemos el pedido de informe”.
Graciela Camaño, quien ya antes venía advirtiendo de posibles maniobras para no tratar el DNI volvía a levantar la voz: “Quisiera no estar frente a una maniobra, porque evidentemente cuando nos empezamos a enojar y pelear tanto por un tema, es porque nos queremos ir por el otro” y alertó que “hasta que no se promulgue (la nueva ley), con el decreto se puede seguir tomando las cuentas sueldos. Se puede hacer todo lo que dijeron que no se puede hacer”. En ese momento hizo público lo que todos temían que “se levanten los diputados del oficialismo, que acá no haya quórum y no hagamos lo que constitucionalmente corresponde, que es rechazar o aceptar el DNU. Sean responsables, quedémonos hasta el final; comprometámonos con el número y pongamos a votación del DNU”, reclamó a sus pares.
En ese momento Rossi leyó un artículo del reglamento, cuestionando el carácter de la moción tal como la presentó el oficialismo, que no sería de orden sino de tratamiento sobre tablas y ahí se produjo un cruce con Axel Kicillof por parte de Monzó quien le advirtió al ex ministro de economía que “No, no voy a hacer lo que usted quiere, Kicillof; soy yo el presidente de la Cámara, no usted” y puso a consideración la moción de Negri, que finalmente no obtuvo los dos tercios necesarios para ser incorporada.
Automáticamente los diputados oficialistas se levantaron de sus bancas y raudamente abandonaron el recinto, ante los gritos de la oposición En ese momento pareció volver a repetirse un escándalo como el de diciembre, especialmente cuando Monzó volvía a reaccionar gritándole a un diputado oficialista: “¡No te permito! ¿Qué te pasa?”
La sangre no llegó al río, especialmente porque desde el oficialismo ya no había nadie que bancara al presidente de la Cámara, así que optó por seguir como si nada hubiera sucedido, habilitando el tratamiento de un tema que no tenía quórum, ni lo iba a tener, para votarlo.
A partir de ese momento los opositores que quedaron en el recinto dieron rienda suelta a la crítica al oficialismo por su maniobra que rompió los acuerdos parlamentarios.
Agustín Rossi decía entonces que “Le dije en el transcurso de la sesión que estábamos frente a un mamarracho parlamentario; está claro que esto es un papelón absoluto. ¡Es imposible construir un trabajo ordinario con este tipo de cuestiones!”, arrancó, para disparar a continuación: “Presidente, usted fue cómplice, claramente; lo llevaron hasta el final con un tratamiento. Usted incumplió con el reglamento, porque las mociones sobre tablas se tratan al final de la sesión”. “Usted fue cómplice de esta maniobra, una maniobra artera”, continuó, y terminó diciendo duramente “Son una porquería, como bloque oficialista… Tengan coraje en plantear las cosas como las tiene que plantear. Porque la verdad que no tienen límite… ¿Ustedes dicen que van a defender las instituciones? ¡Mentira! ¿Ustedes dicen que van a defender la democracia? ¡Mentira! ¿Ustedes quieren defender a este Congreso? ¡Mentira!”. “La verdad que están haciendo pelota el Congreso de la Nación, están haciendo pelota la Cámara de Diputados porque no se bancan llevar adelante una discusión. No se bancaron sostener los decretos de necesidad y urgencia”, insistió y concluyó “Sabe del respeto que le tenía; usted fue cómplice de una decisión que dejó al recinto en esta situación. y armaron todo para que este último punto en el orden del día no se tratara”. Y para concluir, le advirtió: “Estas cosas después se pagan, se lo quiero decir claramente, en cualquier momento y cualquier lugar… No pretenda juego limpio de ninguna fuerza política después de lo que hicieron”.
Posteriormente Graciela Camaño, siguió en esa tónica. “Me extraña del presidente del interbloque; de quien integra el bloque de la Coalición Cívica y pregona republicanismo. Me extraña de algunos diputados del Pro que en el pasado solían quejarse del kirchnerismo…” “¿Sabe una cosa presidente? El kirchnerismo siempre nos ganó y nosotros siempre pataleábamos, pero ellos tenían el número. La prepotencia del kirchnerismo era la prepotencia del número que habían sacado en las elecciones -agregó-. Yo no me quiero imaginar este Congreso con una mayoría de Cambiemos… Si esto logran hacer siendo nada más que la primera minoría, no me quiero imaginar de qué manera van a atropellar y llevarse por delante las instituciones”. Airadamente señaló que “lo que ustedes hicieron es bochornoso, no tienen nada para envidiarle (al kirchnerismo). Ya están iguales y peor, porque ellos tenían el número para los abusos que cometían” y concluyó que la maniobra se veía venir y calificó el hecho como “latrocinio jurídico” e insistió con el riesgo de que “todo lo que se debatió quede sin efecto, con el agravante de que como estamos con un DNU vivo, hasta que no se promulgue esta ley, este DNU vivo tiene plena vigencia y los actos que se hagan con las leyes y decretos que contiene este DNU tienen juridicidad”.
El único oficialista presente, Alfredo Olmedo, quien concurre habitualmente a las sesiones especiales, más allá de quien la convoque, provocó a la oposición diciéndoles “Yo soy un laburante y no me robé absolutamente nada… ¡Prueben trabajando y no roben!”.
Desde la izqueirda Nicolás del Caño señaló que esto era “una maniobra planificada desde el comienzo”, y advirtió que “esta coacción se puede hacer gracias al bloque del PJ, que es cómplice”. mientras Romina del Pla señaló que “asistimos a la consumación completa de la estafa”, advirtiendo a los periodistas: “Cuidado con los titulares que publiquen mañana”, aclarando que no podía decirse que se hubiera eliminado la inembargabilidad de las cuentas sueldo, o que el FGS estuviera resguardado, “porque está vigente todo eso y va a seguir vigente, porque esta maniobra nos anticipa lo que van a hacer”. Y aseguró que “van a dejar en pie todo lo que habían retirado”
Cecilia Moreau cuestionó al Gobierno por hacer uso de “la chequera y los latigazos”, y dijo, respecto a la maniobra que “se llevaron de las narices a los diputados de la UCR, el partido que habla de las instituciones; se llevaron de las narices a la República (en referencia irónica a Elisa Carrió), que poco viene al recinto; a diputados como (Pablo) Tonelli, que después vienen a hablarnos de la Constitución… Son lo peor de la política… Y se llevaron de las narices a muchos justicialistas que se olvidaron de Perón, de Evita y de la defensa de los intereses de los trabajadores y la justicia social”.
José Ignacio de Mendiguren se manifestó “asombrado de cómo un gobierno que se ve en dificultades hace estos papelones… ¿Este es el cambio? No pueden mantener un debate… ¿por qué se escapan? Están muy mal encaminados”.
El socialista Luis Contigiani, advirtió que para el oficialismo “diciembre fue un quiebre, porque de la (Reforma) Previsional no se vuelve. ¡Ustedes representan la antipolítica!”, endilgó.
Guillermo Carmona consideró “que estamos ante una situación en la que en este acto el oficialismo ha cometido un autoatentado contra la gobernabilidad terrible, de consecuencias imprevisibles. Se van a tener que hacer cargo de lo que han hecho”.
Araceli Ferreyra le pidió avisarle a la diputada Carrió que “después de este esperpento que hicieron, la ‘republiquita’ que tenía se transformó en la novia de Chuky” y puso en duda que el oficialismo cumpla con los compromisos en el tema del aborto.
Sergio Leavy dijo que “la democracia se está cayendo a pedazos”, y llamó a la oposición a unirse para “ver cómo manejamos la Cámara”, más allá de que eso pueda poner en riesgo la gobernabilidad.
Axel Kicillof calificó de “repugnante” a la sesión, y alertó que el gobierno “está derrapando en todo, también en el funcionamiento de esta Cámara”.
Mirta Tundis pidió, que se tomara lista de quienes se quedaron en la Cámara, y atribuyó al oficialismo hacer “lo mismo” que le enrostraban al kirchnerismo, aunque aclaró que “son peores”.
Alejandra Rodenas, cerró el debate trunco señalando que se estaba ante quiebre del Estado de Derecho.

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